Volvería a repetirlo todo, como la primera vez que te ví y me deslumbraste con esos hermosos ojos café que sin duda son los más lindos que logré ver en mi corta vida, volvería a ver esa sonrisa de oreja a oreja que tanto te caracterizaba, dónde se te achinaba la mirada y dejabas al descubierto unos pequeños hoyuelos en cada lado de tu cara, volvería a nuestra primera conversación, nuestro primer beso (que a decir verdad nunca imaginé que iban a ser tantos), volvería a las noches en las que ninguno de los dos quería sentirse en soledad, volvería a sentir tus suaves caricias, tus dedos subiendo y bajando por mi mejilla, tus cálidos abrazos, volvería a verte nuevamente cada mañana, en dónde me tomaba el atrevimiento de verte detalladamente, era un momento único en el que te encontraba tan distraído, tan lindo con esa risita armónica que transmitía tranquilidad a cualquiera que lograra escucharla y te puedo asegurar que para mí no había mejor escena que esa, verte siendo vos, disfrutando de cada mínimo momento que te regalaba la vida. Volvería a esos días en dónde a la vista de los demás simulábamos que nada pasaba entre nosotros, pero con tán sólo un cruce de miradas nos decíamos todo. Volvería a escuchar y recibir tus consejos y la atención que me brindabas cada vez que notabas algo raro en mí, las discusiones por cosas verdaderamente insignificantes, tus bromas, tus chistes... En fin, volvería a repetirlo todo y te conocería otra vez, aunque te pierda después.