Monterey Bay Aquarium

#extradirty

izzy's playlists!
cherry valley forever
Sade Olutola
KIROKAZE
DEAR READER

Kaledo Art
hello vonnie
TVSTRANGERTHINGS
Today's Document
Three Goblin Art
Game of Thrones Daily

No title available
almost home

PR's Tumblrdome

Product Placement

JVL
he wasn't even looking at me and he found me
No title available

seen from Türkiye
seen from United States
seen from United States
seen from Venezuela

seen from India
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from United States
seen from United States

seen from Italy

seen from United States

seen from United States
seen from Vietnam
seen from Uzbekistan
seen from Oman

seen from Spain
@escritor-cristopher-a-rh
Estuve limitándome a escribir. No quiero escribir. Me estoy negando a encontrarme con mi dolor, con la cruel realidad.
Suficiente tengo con sentirme vacío, con estar aislado, querer un abrazo y solo acostarme a perder el tiempo, darme cuenta que avanza y no estoy haciendo nada, solo existiendo.
¿Existiendo? Nadie me ve, nadie me escucha, nadie me toca, nadie me siente.
Tengo esta rabia muda y llanto que no sale. Me aterra pensar que esto no es un mal momento... sino mi vida.
- Cristopher A. RH
Parece que conservas tu vida por miedo a intentarlo, pero en realidad la pierdes como una vela consumida sin llama. Esa vez perdí una bonita vida por no animarme.
No estoy tan mal, mi vida volvió a tener una chispa que reanimo mi corazón cuando mis neuronas se conectaron aquella noche que sentí que tal vez, que quizás... también le gustaba.
Aún sabiendo que estará en otro sitio y yo sin poder acercarme, se siente bien: porque ella estará resaltando entre tantas flores, entre tantas bellezas naturales.
Tienes una sola vida, si no la usas, la pierdes: te sientes muerto estando en vida. Es la llama que aviva la vela la que ilumina tu existencia.
Y ella, con un río de fuego en su cabeza, que fluía y lucia con cada movimiento, me quemo. Y... hubiera querido que me consumiera.
- Cristopher A. RH
Desarrollas un legado llamativo en mis puntos vitales de flores primaverales cuando pronuncias mi nombre tras un soplo de tu corazón.
Me pierdo en ese espacio nebuloso, donde cada brisa es un susurro de intimidad. Donde en cada exhalación mis pulmones expulsan nubes y tus ojos ponen las estrellas.
Y mientras tus uñas rompen más allá de la piel, sonrió, pues conservo un detalle de ti cada que los latidos atraviesan las paredes.
- Cristopher A. RH
No parecía que estuvieran tocándome sus labios, es complejo describirlo. Sabía lo que quería y me consiguió.
No hay una cosa igual que haya sentido. No puedo compararlo con algo suave, cálido y delicioso porque fue mejor, fue sentirme querido, arrullado, una nube en un cielo limpio y vivo no se sentiría tan bien.
Pero se extendió mi felicidad. Comprendí la importancia de un beso, el tacto más fino con el cual me mostró su ser y yo me descubrí sin pensarlo.
No me calenté, fue algo más que un sensual beso, fue no sé, por fin vivir. Una explosión de sabor que me deshizo y me armo.
El beso tenía un sabor de dulzura, de calma. Había ahí una nostalgia por tanto tiempo sin tocarnos, por tantos besos mal dados, se derretían.
Me causó misterio, una belleza que quería ver, pero no pude abrir los ojos, no podía interrumpir el trabajo de un ángel.
- Cristopher A. RH
Yo me quedé leyendo nuestra historia de amor, tú fuiste a escribir otra y cuando te diste cuenta que nadie crea como yo, volviste a leerme y fue lamentable que volvieras no por los textos donde te decía te extraño, sino porque te cansaste de tanto extraño.
Y yo no quería ser más fuerte, no esperaba una lección, yo estaba enamorado y solo quería ser amado.
No es que tenga un trauma, solo fuiste la persona que elegí para siempre. ¿Y te cansas de mi inseguridad? Imagínate yo, te reitero constantemente el problema y no hay ningún cambio en ti.
Y pensé: si se queda es amor. Al final solo queda una historia de amor, con lágrimas en la hoja.
Yo si aguanto verte con otro ¿tú aguantas verme siendo otro? Parecer ser que no, te vas porque no soy el mismo, aunque por tanto amor aún doy más que un paso por ti, y disculpa los malos entendidos, pero nadie va a la guerra corriendo después de saber que puede haber minas.
- Cristopher A. RH
El vacío de mi ser por tu ausencia, fue un vacío distinto a cuando escuché tu voz por llamada después de un tedioso y extenso tiempo.
Sentí la cabeza fría y mi corazón retumbando al cien. Fueron mis ganas de no perderme la llamada, lo que hicieron no desmayarme.
Siempre quise volver a saber de ti.
Un inmenso miedo me hace temer a que probablemente todo sea tan insípido, a que quizás no vuelva a estar dentro de ti. O a caso te marches, tal vez te quedes, pero sin que nuestros corazones estén tan cercas para sentir su latir.
Había sentido el vacío de mi ser por tu desaparición. ¿Quién vuelve para soltarte de nuevo, para hacerte sentir inseguridad? ¿Quién regresa para no dar ni una pizca de interés, de esfuerzo, de amor?
Quiero que llegue la noche, para poder dormir y descansar... de ti.
¿Cómo es posible que en sueños también me abandones?
- Cristopher A. RH
¿Quién se halla en tu morada?
Llegas y te ausentas. Llamo y no contestas.
¿Princesa, te acompaña la Bestia?
Acaso, es... ¿Una invitación para ir a tu casa?
¡Qué ra-ra for-ma de pretender tienes!
¡Cielo! ¿QUIÉN LA TIENE?
¡Quién la entiende! Me dice que me ama y se desaparece.
¿Por qué pierdo contacto cuando entras a tu casa?
Bella durmiente o Cenicienta.
Quizás el tiempo lo ocupas acostada, escuchando otro latir.
Loco lunático posiblemente trastornado.
Prefiero el término enamorado. Aunque... cada vez poco menos. Hasta su retorno... De nuevo caigo.
Cristopher A. RH
Tú que conoces mi cuerpo, tú que conoces mis gestos, ven que estoy aquí. Tú que conoces bien mi cuerpo ven cuídame, siénteme, para que no llores cuando no esté. Tú que me acompañaste, tú que me escuchaste, tú que me viste lamentando; tú que me tuviste ven y tócame que cuando me toque tocará y no habrá nada que hacer y jamás regresarás a disfrutar; ven para que no llores, que cuando me vaya ya no podrás estar dentro, dentro mi corazón. Tú que conoces bien mi cuerpo disfruta, que el día que yo acabe muerto ya no habrá nada que hacer, solo el puro recuerdo.
- Cristopher A. RH