. ݁₊ ⊹ . ݁˖ . ݁ evelyn tolbert. '01 piscis. sk18 ; preacher's daughter. asistente parroquial y camarera en café & tinta. escrita por shrek.
* biografía / tablero.
Acquired Stardust
Claire Keane
"I'm Dorothy Gale from Kansas"

tannertan36
hello vonnie

No title available

JVL
dirt enthusiast
Game of Thrones Daily

★
No title available
$LAYYYTER
Stranger Things
will byers stan first human second
noise dept.
Monterey Bay Aquarium
Misplaced Lens Cap

@theartofmadeline
Xuebing Du

if i look back, i am lost
seen from Colombia

seen from United States
seen from Switzerland

seen from Singapore
seen from Malaysia

seen from Malaysia
seen from Singapore
seen from Singapore
seen from Australia
seen from United States
seen from United States
seen from Singapore
seen from United Arab Emirates

seen from South Korea

seen from Malaysia

seen from United States

seen from United States

seen from Argentina

seen from Indonesia

seen from United States
@evelyvn
. ݁₊ ⊹ . ݁˖ . ݁ evelyn tolbert. '01 piscis. sk18 ; preacher's daughter. asistente parroquial y camarera en café & tinta. escrita por shrek.
* biografía / tablero.
por un momento lo piensa, genuinamente, sopesa las posibilidades, todos los escenarios en los que no podría dejar de perder a las personas que más quería, porque son una constante, una tras otra, flashazos de todo lo que estaba aconteciendo, jadeo perdiéndose entre las fauces en el instante en el que la mirada termina clavándose en la de ella y niega, casi sintiéndose culpable por la mirada que le dedica en ese instante, por el parpadeo débil de ojos cansados. ' yo lo siento, no... no tienes que cuidarme. ' porque a veces siente que las palabras pesan demasiado, que todos tienen miedo y nadie sabe lidiar con ello. ' no va a pasar, evie no puedo... no podría siquiera imaginarme el mundo sin ti. ' porque se convence que faltan buenas personas, no se podría perder pelirroja entre tantas sombras.
nudo en centro no se afloja, pero cambia de forma. miedo sigue ahí, agazapado, insistente, y aun así se reordena alrededor de ella, cediendo espacio cuando habla. siente esa negación como vidrio fino apoyado contra piel : no corta, pero exige cuidado. no quiere ser centro, nunca lo quiso. quiere sostener sin volverse peso, quedarse sin ocupar demasiado aire. parpadea lento, entiende esa culpa que se asoma en oculares igual de cansados, la reconoce porque también vive en ella, porque todos están aprendiendo a respirar con miedo sin saber cómo nombrarlo. ‘ no tienes que cuidarte sola. ’ responde suave, sin discutir, sin empujar. ‘ me importa que no estés sola en esto. ’ no dice porque puedo desaparecer, no dice porque tengo miedo, aunque ambas cosas pulsen detrás del pecho.
✏️ @evelyvn sent : ¿Y si la policía atrapa al psicópata del prometido de Paige y por fin todo esto se acaba?
“Pues que así sea.” Pero seamos realistas: Eso no iba a devolver a nadie de los que se ha llevado. Estaría encarcelado, sí, vivirían con menos miedo, tal vez, pero no traería de vuelta a Cassie ni a Logan. Nadie sonreiría. Ciertamente, él no sería jamás el mismo. “Se merece estar allá adentro: No es nada placentero.”
pecho se comprime con reconocimiento silencioso, pausa leve, cargada de algo más que tristeza, necesidad de ordenar mundo aunque sea con gestos pequeños. ‘ lamento que hayas tenido que descubrir eso injustamente, blake. ’ entrega despacio, sin discutirle herida, voz baja cual si hablara dentro de iglesia vacía. ‘ hay que tener fe que todo acabará pronto. ’
" lo sé. " murmura, sabe perfectamente el tren de pensamiento, se ha adentrado un par de veces a este mismo, lo ha sentido de manera profunda, casi entre los huesos, quiere creer que es una mejor persona pero sabe que no, que como todos se vuelve cobarde con la posibilidad de que se vuelvan los siguientes porque como dueña de cabello rojizo dice, todos podrían volverse el siguiente. " pero sí nos quedamos pensando en eso... vamos a terminar perdiendo la cabeza. " aún más, porque no sabe sí alguno de ellos sigue siendo una persona cuerda, cree que, probablemente, no es así.
algo se afloja cuando lo escucha admitirlo, no porque alivie, sino porque revela que caminan por misma cuerda floja, esa que cruje cuando viento del miedo sopla demasiado fuerte. achocolatados se elevan para encontrarlo, lentos, temiendo que movimiento brusco pueda romper frágil honestidad que acaba de poner sobre mesa. traga con suavidad, gesto pequeño que reverbera en postura. ‘ ¿no sientes que ya lo haces? ¿perder la cordura? ’ respira, lenta, casi a contratiempo, y mira alrededor de forma breve, queriendo comprobar que mundo sigue ahí, aunque desfigurado / aunque hecho de ecos rotos. cuando vuelve a él, voz es más suave, susurro de porcelana cansada. ‘ yo sí. tengo tanto miedo, todo el tiempo... ’
@evelyvn : ‘ quédate esta noche. ya no es seguro estar afuera después del atardecer. ’
"realmente no es seguro nunca." refunfuña apenas, acomodándose sobre asiento, abrazando las piernas con las rodillas en alto. "pero gracias por dejar que me quede." mirada busca la ajena con una pequeña sonrisa, gratitud que siempre está allí en compañía ajena. "no puedo creer que paige nos viera la cara de esa forma, por tanto tiempo."
‘ ya lo sé... ’ murmura con tono bajo, nota de resignación que no pretende consolar, solo acompañar. seguridad se ha vuelto palabra sin dueño, sombra que nadie puede asir. aun así, verla allí hace que propio pulso baje un poco, como si casa respirara distinto al tenerla dentro. ‘ me alegra que estés aquí. ’ hilo de sinceridad que se asoma entre rosáceos antes de que pueda medirlo. inclina ligeramente la cabeza, respiración templada, buscando palabras en terreno resbaladizo. ‘ ella... nos engañó de muchas maneras. ’ admite, voz hecha de murmullo que se arrastra, consciente de herida colectiva / del hueco que deja traición. ‘ si fueron ellos quienes cometieron esos asesinatos... ’
@evelyvn : ‘ y si la señora whitcombe no tenía herederos, ¿cómo mierda paige y richard celebraron su fiesta de compromiso en la mansión? ’
"pues es otra cómplice más." reduce posibilidades hasta la que más lógica tiene. "imposible que con todas las noticias, fiestas y eventos, la señora whitcombe no escuchó nada al respecto." es fácil culparla cuando todo lo que quiere es alguien a quién verter todo lo que lleva por dentro. tono ha perdido suavidad, es áspero y mirada deja ver que sueño no ha sido aliado últimamente. "espero que, a ella también, le caiga el peso de la ley que corresponde."
rostro se inclina un poco, apenas suficiente para que sombras se acomoden en mejilla y dejen ver temblor mínimo bajo piel. palabras de caen como manta que no abriga del todo, que intenta cubrir frío que ya se filtró hasta hueso ; aun así, algo dentro de ella las recoge con cuidado, cual si fuese capaz de sostenerlas sin romperlas ni romperse. ‘ la justicia divina también hará lo suyo. ’ no es dramatismo, no es profecía. sílabas poseen regusto a vidrio molido, ya no está segura de ningún tipo de retribución santa. ‘ no pueden quedar impunes. ’
𓂃 ࣪˖ ִֶָ @evelyvn: no quiero ser el siguiente.
" no podemos pensar así. " entiende de dónde viene y mentiría sí no dijese que se ha sentido del mismo modo, pero por alguna razón lo enmudece, prefiere callarlo antes de continuar por ese tren de pensamiento. " evie no... no va a sucederte nada. "
respiración se enreda en costillas, lenta, casi detenida, y mirada busca contraria con mezcla de vergüenza y necesidad : quiere creerle, pero miedo insiste en morder borde de calma. ‘ intento no quedarme en eso. de verdad lo intento. ’ confiesa en susurro apenas, voz hecha de hilo fino que amenaza con quebrarse si tira demasiado fuerte. falanges se juntan entre sí, presión mínima para ordenar temblor que recorre pulso. ‘ pero cada vez —— cada vez dicen otro nombre, y me cuesta no pensar que en cualquier momento... ’
# evie dice: ‘ si por alguna razón soy el siguiente, quiero que heredes mis cosas. ’
el gesto que hace al escucharle no es grande: apenas un sacudón inmediato de cabeza, como si su cuerpo reaccionara antes que él. ' evie, no. ' no quiere siquiera dejarle terminar la intención de la frase. ' no digas eso. ' * @evelyvn.
‘ sólo fue... un pensamiento torpe. lo siento. ’ sílaba por sílaba cae con cuidado, buscando no desgarrar más la inquietud que arrastran. ‘ no voy a repetirlo, lo prometo. ’ susurra por fin, tono que intenta envolverlo en suavidad para que no cargue con temor que ella nunca quiso sembrar.
༘ ⋆。 ˚ ㅤㅤㅤㅤㅤevelyn dijo ㅤㅤㅤㅤㅤ; ㅤㅤㅤㅤㅤsi por alguna razón soy el siguiente, quiero que heredes mis cosas.
la mira, pánico entre pupilas cansadas, en ojos caídos y en el repiqueteo patético de locomotor, un golpe seco, sordo, posibilidades de pérdidas que se deslicen de entre los dedos, no más, podría pedir, sí alguien quiere escucharla desde allá arriba. ' no digas tonterías, no... no vas a ser la siguiente. ' espera, añora, plegaria parece ir añadiendo nombres conforme recuerda, conforme comprende. ' no puedo seguir haciendo esto yo no... no sé cómo. '
@evelyvn
mirada se detiene en temblor ajeno, en ese pánico que parece quebrarse en bordes, y algo dentro de otoñal se curva, queriendo sostener sin tocar, contener sin invadir. pétalos se entreabren apenas, respiración temblando tenue, quien intenta hilvanar palabras sin romper fragilidad del momento. cuando al fin encuentra voz, sale suave, empapada en vulnerabilidad que ha intentado ocultar durante años : ‘ ——lo siento... ’ parpadeo lento, casi caída pequeña. traga despacio ; no es que no comprenda terror, es que lo siente también, eco que se instala en propia piel. ‘ no quería asustarte, perdóname. es solo que, si llegara a pasar... ’
golpe suave, dulce, devastador. algo dentro de él se dobla cuando sabe que no es el único esperando lo mismo, cuando contacto ajeno le corresponde con esa timidez que lo destruye por completo. no se mueve al principio, porque de corazón teme arruinarlo, teme que rojiza lo vuelva a pensar y decida que él no lo vale. quiere cuidar esa fragilidad del momento, hasta que le escucha. esmeraldas la buscan de inmediato, sin intención de fuga. "evie..." acaricia nombre con vocablos, se le escapa con reverencia, casi en un suspiro que no sabe contener. con más seguridad se hace de su mano, igualmente cuidando no imponer. entrelaza falanges como quien por fin sostiene algo que llevaba años esperando. "no quiero besar a nadie más. no quiero mirar a nadie más." timbre es quedito, honestidad se adueña por completo y de cierta forma, la exposición lo hace ponerse alerta. se siente un poco roto, porque teme que vea que hay más abajo de armadura que carga con orgullo, que vea de primera mano grietas que lo han marcado toda la vida. "no tengo interés en otro futuro que no sea el que me lleve a ti." brota con urgencia de entre rosáceos, acercándose un par de centímetros para embriagarse con su presencia. su respiración se entremezcla con la de ella y se obliga a contenerse. "si quieres exclusividad, la tienes. si quieres que esto sea solo nuestro, es tuyo." pulgar le roza el nudillo apenas, obligándose a mantenerse en su lugar. "love es mi familia, evie. no estoy confundido en cuanto a ella." aclara con sencillez porque no tiene por qué irse por las esquinas, busca dar luz donde la penumbra pudo tomar lugar. "te quiero a ti." repite cuando acorta la distancia un poico más, lo justo para que si ella quiere, pueda besarlo. "quédate conmigo siempre." timbre es trémulo, incluso siente que se le bloquea el pecho por la intensidad con la que late órgano rey. rosáceos rozan aire que divide, con mesura, sin apresurar. "no hay versión de mí que no quiera estar contigo."
se sostiene en ese instante como si caminara sobre borde del abismo y, aun así, algo de luz la tocara por primera vez sin quemarla. dígitos se entrelazan cual piezas exactas, estremecimiento que sube por extremidad recorriendo cicatrices que nunca mostró. no retira la mano ; al contrario, la curva un poco, dejándola pertenecer en contraria, temblando por dentro / sosteniéndose por fuera. cada palabra cae dentro cual campana sumergida : pesada, clara, imposible de ignorar. no es alivio inmediato, tampoco euforia, mezcla reverente de miedo antiguo que se resiste a morir y anhelo que, por primera vez, no parece pecado. centelleantes de ilusión lo buscan con cuidado, observando figura de un milagro que teme desaparezca al parpadear. hilo de calor recorre garganta, casi doloroso por lo íntimo. pecho se estrecha, no por desconfianza hacia él, sino por inesperada ternura de ser declarada suficiente. eso siempre había parecido lujo destinado a otros, nunca a ella. se acerca un poco más, respiración atrapada entre nervio y audacia, y murmura : ‘ no sabes cuánto necesitaba oírte así. ’ pero frase no sale victoriosa, ni triunfal ; brota con temblor que delata lo mucho que ha cargado, lo mucho que teme arruinar lo que parece imposible. roce del pulgar provoca punzada dulce y cruel. suspiro escapa, casi inaudible, y baja mirada apenas, como si ordenar latido fuera cuestión de fijar enfoque en carnosos opuestos. efecto es contrario. ‘ ———solo nuestro. ’ coincide, más bajo, casi rezo. y dentro de ella eso significa más que confesión, significa quitarse velo, dejar manos expuestas, permitir que la vea en forma más vulnerable. aunque quiere lanzarse al calor que él ofrece, opta por sostenerse un instante. ‘ solo necesito que... si un día no estás seguro, me lo digas. ’ no suena a súplica, es límite tierno, bordes de papel que se doblan sin romperse. inclina rostro despacito, palma libre ascendiendo a acunar semblante italoruso cuando frente roza contraria, gesto mínimo que ancla / ordena / calma. finalmente cede, apenas suspiro de espacio entre rosáceos. beso nace lento, vela encendiéndose en penumbra.
labio inferior sobresale ligeramente, pensativo; en el titubeo de interlocutora encuentra una grieta en la que puede colar una pequeña ayuda para su amigo. claro, renato es la persona menos indicada para eso, pero cree que empieza a descubrir partes de sí que pueden aportar poco a poco. "no estoy seguro," termina cayendo en realidad, él mismo confundiéndose con enredo en su cabeza, nudo que intenta disolver cuando mira al suelo y ojos se vuelven profundos en un cúmulo de pensamientos tras ellos. pestañea una, dos, tres veces mientras se rasca la cabeza. "pero, quizás deberías considerar si estás lista para escuchar la respuesta que te de," se aventura. "quizás no te guste lo que te diga, pero eso no tendría por qué ser precisamente malo," navega pensamientos entrelazados, porque ahora él mismo se cuestiona si quizás italoruso pudiese sentirse partido a la mitad como él se sintió antes. chasquea la lengua, arruga la nariz cuando cae en cuenta de que su argumento a medias no le funciona, como si no estuviese removiendo tierra para interlocutora. "—— solo pregúntale qué significó," como si fuese obviedad. "estoy seguro de que será honesto."
hay un temblor que no se ve, pero existe, filamento que vibra bajo piel aunque nadie lo nombre. enfoque decae un segundo, tanteando borde de sí misma, y en esa grieta donde uruguayo deja su consejo se abre un silencio que pesa. palabras casi torpes, casi de otro mundo, encuentran eco en sitio que atardecer había intentado mantener hermético, lugar donde incertidumbre y miedo comparten misma raíz. inhala despacio, cual si aire pudiera acomodarle costuras internas. ¿estar lista? consideración que no esperaba y, sin embargo, encaja con precisión dolorosa. piensa en posibilidad de respuesta que no abrace / que no sane / que no ofrezca nada salvo aristas. alza pupilas de vuelta, dejándose sostener apenas por honestidad torpe que ofrece. agradecimiento silencioso ahí, uno que no necesita forma. ‘ preguntarle qué significó... ’ repite más para sí que para él, frase que cae similar a piedra suave en superficie de agua inquieta. asiente, lento. ‘ ———puedo hacer eso. ’
" es un asco, ¿no es así? pensar que nuestras vidas ahora no dependen de nada más que de un psicópata que está blandiendo un gancho en todos lados. " cree que no hay mucha justicia, tampoco se pone a pensarlo cuando el desdén es evidente en un gesto que no quiere comprender tampoco como miedo, porque el miedo te hace débil y ella está negándose completamente a verse así. " ¿no es lo qué todos queremos al final? no creo que nadie activamente esté buscando condenarse a un círculo del infierno en particular. " encoge los hombros, las cejas arqueadas, pero al mismo tiempo no sabe exactamente por qué habla de aquello con ella, sin embargo también sabe que es molestia la facilidad con la que confianza es expedida en su dirección. " ¿puros? " bueno, había sido un intento decente hasta ese momento, cejas suben y bajan. " de todas maneras gracias, evie... " ríe bajito. " pero eso de la pureza bajo las normas de, ustedes los católicos... no creo pasar la prueba. "
‘ a mí me da miedo... ’ admite entre pensamientos que se remueven con torpeza, cada palabra de dorada removiendo polvo antiguo en interior, confrontando límites de fe y carne. observa dureza que intenta no quebrarse en vulnerabilidad, y siente extraño respeto por esa valentía que no se disfraza de mansedumbre. respira hondo, aire que se asienta entre costillas antes de hablar. ‘ no todos creen en un cielo al que ir. ’ concede despacio, voz que se acomoda entre sombras del gimnasio. porque, de hecho, vínculos cercanos se componen de quienes no comparten fe. ‘ pero, sí, tampoco creo que alguien busque voluntariamente el castigo eterno. ’ no dice más, aunque palabra condena hace nudo áspero en esternón. falanges se rozan entre sí bajo manga tejida, no rehúye mirada ajena, aunque sabe que hablar de aquello es como mostrar cicatriz que aún late. ‘ sé que suena —— rígido. ’ admite, tono casi translúcido, sin intención de corregir, solo de mostrar cómo lo siente desde adentro. ‘ es más ——— la intención de volver al bien cuando fallas. que aunque peques, puedes expiar lo que hiciste, si dios así lo quiere. ’ rosáceos se curvan apenas, intento tímido de corresponder ligereza sin perder naturaleza contenida. ‘ no creo que nadie pase la prueba por sí mismo. yo tampoco. ’
' ¿es la primera vez qué tienes novio? ' cauto es en preguntar porque se niega a que sonido se vuelva una burla, un juicio, pero la sorpresa se amarra a las pupilas que la observan con preocupación, la forma en la que se arrastra hasta la cercanía de cuerpo contrario y le rodea los hombros en gesto fraternal, en ese cuidadoso de un platónico en el que entiende que está escindido entre la justificación a artem y el brindarle lo que parece necesitar, porque sabe qué no será la persona más inteligente en una habitación nunca, pero también sabe que al menos, el consejo desde perspectiva masculina puede ser suyo. ' bueno, no es sencillo, por supuesto, pero eso no cambia con la práctica. ' ríe entre dientes, antes de carraspear. ' simplemente dile lo que estás sintiendo en este momento, cómo te hizo sentir lo que sucedió entre el y uh, love. ' masca el labio inferior, despacio, intentando encontrar las palabras suavizadas, esa disolución edulcorada que pareciese la dueña de hebras obscuras propicia que salga con tanta sencillez. ' bueno no uh... no siempre besas a alguien que te gusta, puede ser alguien que... te atrae, por ejemplo o que... que te cae bien porque a veces un beso no significa nada. ' encoge los hombros, desvía por un momento la mirada y encoge los hombros. ' otras veces un beso significa mucho, y creo que eso es lo que te está pasando. ' sonríe, finalmente, con mejillas encendidas y la cabeza sacudiéndose de lado a lado. ' ah... son las medallas olímpicas, hacen esto... es fácil. '
ladea apenas la cabeza en gesto que afirma lento, decorado con acuarela de vergüenza, timidez que nace cuando verdad antigua se expone a luz. cercanía de brazos ajenos cae suave, inesperada, abrigo recién puesto sobre hombros fríos ; no sabe bien cómo corresponder, reacción primeriza es tensión inevitable en músculos que repelen contacto físico de quienes no considera cercanos. pero otorga concesión y agradece sin pronunciarlo, dejando que gesto se asiente y calme poco a poco tanto músculos como vibración interna. escucha con atención que casi roza devoción, absorbiendo cada palabra sin prisa, necesitando que explicación masculinizara territorio emocional que siempre ha sentido ajeno. cuando él menciona sencillez relativa que no cambia con práctica, pestañas tiemblan ; piensa en todas las veces que creyó estar preparada para entender al corazón luego de fascinarse con literatura clásica, y lo poco que sabe realmente. ‘ sí... quizá sea lo único que puedo hacer. ’ voz es mínima, pero clara, trazo de tinta recién asentado en papel. luego llega frase que abre grieta, golpe sutil, pero certero, que deja respiración suspendida, cual si aire dudara entre quedarse o huir. concepto no es nuevo, pero sí extrañamente triste ; desmonta creencia que siempre tuvo como pilar, que ciertos gestos se reservan solo para vínculos correctos, tal vez no por ingenuidad, sino por vivir demasiado tiempo en mundo donde cada gesto llevaba peso espiritual / moral / emocional. siente contraste entre ambos extremos como mareo suave. ‘ creo que por eso me confunde tanto. ’ admite, ojos de gacela fijos en punto neutro, solo ahí capaz de ordenar emociones dispersas. ‘ en mí... sí significó. y que no entiendo cómo besas a alguien y que no lo haga. ’ frase nace frágil, pero honesta, destello mínimo de valentía recién estrenada. comentario sobre medallas arranca suspiro que no llega a risa, pero la insinúa. ‘ estoy segura de que no es solo eso. ’ murmura, permitiendo que pequeñísimo tirón asome en comisura.
' mi amistad con sienna es un poco así. ' cauteloso relato que se saborea cual moraleja empapando los pétalos abiertos burbujea en realidad en la que condición a veces aparece en una escisión entre el cariño atravesando el pecho y la sensación de traición que sangra las heridas que abre y que se traspapelan porque dejar de adorar a quien, muchas veces, protege, se siente como un pecado, entiende la debilidad femenina porque esta misma a veces navega, espesa, con cuidadoso filo, alrededor de propias venas. ' a veces me hace bien y a veces me lastima, a veces creo que deberíamos dejar de querernos pero no... no es tan posible. ' y no quiere alejarla, porque a veces se convence de que se necesitan, que son un terrible balance destinado la una para la otra, que no habrá forma de abandono de aquella dolencia clavada en el pecho. ' pero tomo todo lo que me dice con cinismo, quizá, puedas hacer lo mismo. ' recomendación no sabe sí será seguida, no hay una presión, son palabras acomodadas en la dulzura de preocupación por ella, la forma en la que evie desde cercanía se ha tornado en preocupación, en cariño. ' un poco es así, pero no... no de la manera en la que lo planteas. ' exhalación trabajosa, se tuerce entre la lengua. ' renato tuvo que elegir entre romina y yo, pero sé que siguen hablando, solamente tengo que confiar en que la elección romántica es mía, ¿me entiendes? ' le acaricia las mejillas, con delicadeza, le acomoda hebras que parecen rebelarse, prolijos movimientos que se han cargado de calidez finalmente. ' lo sé mi cielo, y es aterrador. ' porque no hay peor enemigo que la incertidumbre, salvo la insuficiencia y sospecha está haciendo un recorrido por todo el cuerpo femenino. es un recordatorio amargo, quizá. ' no, en este momento no. ' le promete, le da un golpecito en la nariz. ' estoy aquí contigo. hasta que quieras irte a buscar a artem. '
respiración se aquieta apenas, como si esa confesión limpiara un poco de niebla alrededor de propios miedos. algo cede, no por alivio completo, sino por sentirse menos sola en lógica torcida de afectos que hieren y protegen en mismo gesto. cala porque sabe que vínculos de fuego dejan marcas que no se limpian con nada. respira hondo, dejando que aire retire un poco de pesadumbre antes de intentar ordenar verbo y latido, necesitando que palabras decanten hasta hacerse entendibles dentro de propio caos. mirada se levanta apenas, suave, temblor que se confunde con vulnerabilidad expuesta : ‘ te entiendo. ’ porque lazo contradictorio ( que sostiene mientras sangra ) le resulta demasiado familiar, aunque nunca lo haya vivido con tanta claridad como ahora. parpadeo lento, casi meditativo, intenta equilibrar lo que le revela. algo se retuerce en profundidad cuando ella menciona a renato y romina ( esa misma que alguna vez arrojó semillas de inseguridad en jardín de psique, maleza de la que jamás logra deshacerse del todo ) , no por comparación, sino por comprender esa precariedad de saberse elegida pero no única en mapa afectivo del otro. ‘ sí, comprendo... ’ murmura, voz quebrada por sinceridad humilde más que por duda. palpita ambivalencia — querer proteger vínculo y, a la vez, reclamar lugar que deje de ser sombra. calor de tacto se derrama lento por pómulos, rostro que se inclina en su dirección apenas, consuelo y punzada. cuencas bajan, pero no en huida, sino en intento de no desbordarse. golpecito en nariz arranca exhalación tenue, algo parecido a curva chiquita que apenas tira de comisura, no nace pero existe. ‘ en un ratito voy por él. ’ canturrea, anatomía que se mueve para acomodar parte superior y apoyar cabeza sobre muslos contrarios. ‘ quiero quedarme contigo otro par de minutos. ’
claro, hay un flashazo inmediato a dinámica tortuosa que sostenía con joy, la manera en la que tilly sintió muchas veces deslizarse de entre sus manos la coherencia y la calma por palabras endulzadas y acomodadas de tal forma que se volverían siempre certezas en oídos de quién viese en idealización lo que no se atrevería nunca a ver en realidad. la tensión mandibular no esconde el desapruebo y sin embargo se toma su tiempo para intentar mantenerse en la calma, para no otorgar cosecha de propio sembradío. ' sí sabes qué siempre te dice cosas... deberías dejar de sentirte tan afectada por ellas todo el tiempo. ' es genuina preocupación, porque la mira y dolencias parecen clavarse tan hondo que detestaría a cualquiera que ocasionase esa pena. ' ¿por qué te diría algo que te lastime con la intención precisamente de lastimarte? ' frunce suavemente el ceño, labios haciendo un mohín lento cuando suben y bajan los hombros en un gesto cargado de nerviosismo. ' tienes que hablar con él. ' sabe no es la mejor conclusión, probablemente no sea siquiera tan útil, pero es sincera, cree que al menos eso le debe. ' es aterrador y no siempre resulta como quieres, pero evie, nada va a funcionar hasta que lo hagas. ' muerde el labio inferior. ' renato y yo nos tardamos un montón en hablar, realmente hablar y eso... no solamente nos lastimó a nosotros. ' lo ve claro ahora y aunque no cambiaría resultado, por supuesto le gustaría pensar que el camino podría haber sido menos complicado. ' cielo, estamos atrapados en la preparatoria, ¿qué más podría estar haciendo? '
mente repasa cada sílaba, intentando discernir cuidado de verdad de consejo difícil de asumir. lazo con mencionada iba más allá de lo superficial, era punto donde mismo ser devoto bifurcaba en luces y sombras, paloma blanca y cuervo hambriento. cada cierre de párpado intenta contener corriente que amenaza desbordar costillas y tráquea, sin éxito completo, pensamientos que amenazan cual vendaval ; hombros apenas ceden, más por instinto de sostener lo propio que por alivio real. da asentimientos rápidos a consejo que siente lógico, aire entra y sale medido, cada inhalación negociando con pensamientos que se arremolinan y recuerdos que golpean con suavidad punzante. respiración organiza emoción y razón sin apuro, midiendo cada sílaba antes de permitir que cuerdas canten. ‘ no sé... ’ temblorosa en frontera entre confesión y autodefensa, no busca llenar espacio, solo nombrar lo que es. pausa que parece alargarse donde todo dentro de ella se repliega, y aun así se aferra a hilo de lo que podría sostener. ‘ sé que tengo que hacerlo ——— pero no sé cómo. lo menos que quiero es que sienta que lo presiono o que tiene que elegir entre love y yo. ’ no solo en ámbito romántico, en general, pues dado entendimiento sobre vínculo, se considera con todas las de perder. palabras flotan, pesadas, suspendidas entre impulso de huir y necesidad de enfrentarlo. mirada baja, deteniéndose en punto neutro, como si allí pudiera ocultarse de sí misma mientras respira, temblando apenas. ‘ todo esto es nuevo para mí. ’ hilo tenso de ansiedad y anticipación vibra en cada sílaba, dejando apenas espacio para sostener compostura. murmullo interno que busca equilibrio, que se arrastra cual tinta húmeda sobre papel demasiado fino, dibujando miedo y voluntad a la vez. pausa mínima, tiempo suficiente para que sacarinas encuentren pupilas equiparables en ternura. ‘ no sé, seguro querrás pasar tiempo con renato, o con joy... ’
' estás herida. ' conclusión es evidencia, una obviedad que en un inicio suena absurda porque ¿cómo no va a estarlo sí después de todo sucedió aquello? al mismo tiempo se siente un poco patético por brindar tan pobre primer inicio, pero es demostración de que la está escuchando, de que, como puede, intenta brindar interpretaciones que no sean tan débiles unas con otras. ' y entiendo, es normal que al inicio, cuando uh, cuando no sabemos exactamente qué tenemos con alguien más las expectativas y la realidad parezcan hacer un ruido entre ambas, se contrarían. ' muerde el labio inferior, le posa la mano en el hombro y aprieta con gesto de contención y asiente, despacito con la cabeza antes de volver a mirarlo. ' no está mal que quieras intentarlo a pesar de que besó a otra persona evie, no es... no es un crimen. ' ni lo que hizo artem, pero cree que en ese momento no debería de decirle aquello porque respeta cómo se está sintiendo. ' están iniciando algo y no saben exactamente cómo proseguir, hay un montón de cosas que no se han dicho y hay un montón de cosas que no han quedado claras. ' ríe, entre dientes, porque claro que hay una normalidad para él en enunciado, porque hay experiencia en relaciones ambiguas, pero algo le dice que todo aquello es constante lucha para dueña de cabello encendido. ' sí quieres intentarlo, pero quieres exclusividad, lo más sencillo y lo que debes de hacer es pedirla. ' sonríe, como sí así fuese a darle ánimos. ' el no siempre es un hecho, pero el sí... esa es una recompensa de verdad. '
observa mientras habla, percibiendo cada sílaba cual roce tenue que, aun bien intencionado, no alcanza a deshacer nudo que se aprieta en costillas y tráquea. hombros apenas ceden, más por intento de no dejar que todo se derrumbe que por alivio real, inhalación que trata de ordenar impulsos dispersos y pensamientos que no terminan de asentarse. falanges se aferran con suavidad a horneados en palma, buscando ancla en plástico templado mientras mente gira en círculos, repasando lo dicho y lo no dicho / lo que pesa y lo que aún se niega a nombrar. ‘ ———es primera vez que hago esto. ’ a una relación, se refiere, pues educación estricta nunca permitió dar pie a asuntos del corazón. voz quebrada, baja, más para sí que para él, reconociendo verdad simple y complicada a la vez. ‘ no sé ni cómo hablarlo con él. ’ palabras arrastradas, hilo que busca conectar puntos dispersos. ‘ pero... ’ pausa que deja respirar tanto a pensamiento como a emoción. ‘ sé que no besas a quien no te gusta. ’ es preocupación principal, pues se considera fácil de eclipsar, que si involucrada realmente lo quisiera, dueño de suspiros podría fácilmente desecharla. mirada vuelve a encontrarse con ajena, tibia, intentando captar intención sin perderse en propio vértigo. ‘ suenas como si tuvieras mucha experiencia. ’ y, de hecho, no lo dice a modo de juicio, solo constatación.
‘ ¿las hiciste tú? ’ quiso saber en eso que su cuerpo halló un sitio a su lado, invadiendo espacio contrario sin miramientos. un gesto que se pintó natural, calmo también. desvió en consecuencia su mirada hacia dulce tentempié y tomó uno de estos, dedicándole después una curvatura casta. ‘ gracias ’ dió el primer bocado y el chocolate y el azúcar provocaron cierto empalago que se obligó a soportar. tragó y, tras un momento, regresó su atención hacía cobriza. ‘ ¿cómo estás, evelyn? ’ interés fue genuino, aún desconocía efecto de verdad compartida.
se queda muy quieta cuando invade ese trozo de aire que creía propio, cercanía repentina alterando eje interno apenas unos grados. no retrocede, pero cuerpo sí se acoraza, gesto minúsculo que apenas tensa hombros y línea de espalda. ‘ ——sí. ’ confirma sobre procedencia de galletas, voz más baja que antes, como si deseara que palabras no trascendieran mucho más allá del espacio que ocupan. observa cómo toma galleta, cómo agradece, y siente algo extraño — no incomodidad, exactamente, más bien cautela aprendida, esa que obliga a medir cada palabra ante alguien que ya ha visto más de lo que ella pretendía mostrar. y entonces, inevitable, llega la pregunta que no quiere tocar. traga con cuidado, no para ganar tiempo, sino para ordenar esa espiral que no piensa compartir con facilidad. ‘ estoy... ’ deja frase suspendida un latido, buscando versión aceptable de verdad. ‘ ——bien. ’ no suena convincente, pero tampoco pretende fingir alegría ; simplemente ofrece respuesta más neutra, que hiere menos si se mira demasiado de cerca. ‘ ha sido un día largo. ’ como si ese añadido pudiera explicar cansancio en voz, rigidez en postura, forma en que parece cuidar cada silencio. ‘ ¿y tú? ’