¿Qué es poesía?
¿Qué es poesía?
Poesía pasa por ser orbe dorado donde cabe toda expresión la mía de sincera índole.
¿Qué es poesía?
Poesía es compromiso conmigo a revivirte en metro, o no hacerlo más.
¿Y qué es un poema?
Lo que tuvimos.
Jules of Nature

#extradirty
Aqua Utopia|海の底で記憶を紡ぐ
No title available
i don't do bad sauce passes

Janaina Medeiros
d e v o n
NASA
styofa doing anything

PR's Tumblrdome

No title available
todays bird
will byers stan first human second
2025 on Tumblr: Trends That Defined the Year

titsay
art blog(derogatory)
RMH
tumblr dot com
he wasn't even looking at me and he found me
wallacepolsom

seen from Malaysia
seen from United States

seen from United Kingdom

seen from United States
seen from United Kingdom
seen from Brazil

seen from Malaysia
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from United States
seen from United Kingdom
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
@hugofaith
¿Qué es poesía?
¿Qué es poesía?
Poesía pasa por ser orbe dorado donde cabe toda expresión la mía de sincera índole.
¿Qué es poesía?
Poesía es compromiso conmigo a revivirte en metro, o no hacerlo más.
¿Y qué es un poema?
Lo que tuvimos.
Mujer, date cuenta
Llora la niña.
Llora la niña en el circo porque se rieron de ella;
y la gracia es que lo hizo él, que es un tremendo payaso.
Película de actor y actriz descoordinados,
para a lágrima tendida, como hace la niña, llorar;
él, que es un imbécil de cuidado,
en su alfombra roja no caminará más.
Para él, con quien en armonía ya no vive,
le escribe la niña en menores los acordes una canción;
afinadísima melodía, lírica afilada:
‘‘De tus besos de ilusión,
de tus maquilladas palabras,
de ella, actriz de reparto en nuestra historia;
del telón que acabé bajando...,
De todo eso, quedará solamente dramático este texto,
porque lo nuestro, fue puro teatro’’.
No
Digo no al gobierno que desenfunda espada en vez de libro y diálogo.
Digo no también al maltrato no solo a su cuerpo; si no también al alma, que no toda violencia es golpe;
de igual manera, digo no a la negación del abrazo al prójimo por vestir distinta piel, ser de desigual etnia o sentir diferente al resto;
y asimismo, digo no a su pobreza por y para la nuestra comodidad. Equilibremos la desigualdad.
No me creo defensor de causas perdidas,
ni pretendo ser reconocido arriesgado valiente;
espero, de hecho, que más gente se una al clamor
de la apología a la dignidad de las vidas.
Presta atención al diferente,
que igual que tú:
sufre, ama y siente...
No quieras saber, amor
Amor, no huyo, de ti nunca lo haría; pero no quieras saber por qué marcho: aunque dolido, no podré decírtelo convencido.
No quieras saber, amor, por qué te dejo; habiendo prometido no morir en el segundo intento, proclamando promesas de infinitas las miradas...
Después de tanta sangre..., y muero ahora en la batalla.
Amor, una promesa sí mantengo: Cosquillas a las nubes grises, siempre que lo necesites, y me avises.
Transcripción
Érotos: 'del deseo'. Me fui.
Acogiéndome a tradición helena, relato con pena qué nos ha podido pasar para que con tanta gana me fuera:
Puede ser que, por abrir la caja de Pandora, liberaras con tu curiosidad todo mal entre nosotros. Ahora ni ella puede darnos esperanza en este mundo el nuestro.
Me iré: no aguantaré otra herida, otra vez el mío siendo un corazón sin vida; mientras el tuyo, con amnesia, se olvida de quererme, (bien).
Como Hipómenes y Atalanta, nos condenaron a no poder mirarnos jamás por haber encolerizado con nuestra pasión a Cibeles; e incumpliendo designio divino, por eso luchamos como feroces leones.
Me iré: no aguantaré otra herida, otra vez el mío siendo un corazón sin vida; mientras el tuyo, con amnesia, se olvida de quererme, bien.
O, a lo mejor, al querer volar alto a modo de Ícaro -y, como tal, haciendo caso omiso a Dédalo- ardimos y caemos ahora al vacío.
Me iré: no aguantaré otra herida, otra vez el mío siendo un corazón sin vida; mientras el tuyo, con amnesia, se olvida de quererme bien...:
Lo que sé, es que Sexualidad y Guerra nunca estuvieron tan unidos desde el cortejo de Ares a Afrodita y que por eso, me fui:
Tu corazón, con amnesia, se olvidó de quererme bien; y tú voz acariciando suave mi oído confesándome la paz que sientes cuando no estamos en guerra acabó, por fin, por no parecerme suficiente.
Sediento de amor
Sediento de amor,
anhelo hallar la más dulce
de las mieles por labios;
sediento de amor,
busco con ahínco
rojo pasión
el de una boca;
Sediento de amor,
sendiento de olvido;
no me olvido de que
te tengo que olvidar,
amor (ya no) mío.
No éramos Nerón (Lejos de mí)
En una visita nocturna al museo de mis pensamientos que supone el releer mis textos pasados, determino que me besaste poco y te versé demasiado. Juro y prometo entonces que será esta la vez última que te piense en poema.
Hice bien en terminar todo aquello, tú no entendías la palabra amor; y ninguno de los dos éramos Nerón para continuar incendiando Roma. Mora en mí nunca más ya el dolor que suponía tenerte, mi sangre hirviendo o la respiración agitada que surgía al notar tu indiferencia; tan solo el recuerdo de haber sido tu juguete preferido, y, afortunadamente, eso me ayuda a alejarme de ti.
Y... sin embargo... te quiero (lejos de mí);
Y... sin embargo... te deseo lo mejor...;
Y... aún con todo... te deseo lo mejor, pero lejos de mí.
Arenosa
Del bravo rugir del mar, prisionero;
de su salada claridad, testigo;
es la suave arena mi camino,
mas no quedo yo más por marinero:
Siguiendo esproncediana tradición,
no es mi barco mi tesoro;
ni mi ley, la fuerza y el viento
en patria única: la mar;
pues Libertad busca deificación,
y la mía aún queda por se formar.
En romana ilusión
Lucharon a espada y cuchillo hasta encontrarse, y la herida cada vez necesitaba más de una sanadora cicatriz: Infinito septiembre, infinito octubre; y noviembre, el de las mil batallas.
En romana ilusión pusieron toda esperanza. ¿Quemaría el frío diciembre tanta cuita? Fue Sant Angello su ansiada respuesta: Ataviada la tarde en puesta de sol, -la más dorada que jamás hubieran visto mis ojos-, brillaban el cielo, la aeterna entera desde el mirador y sus ganas de encontrarse.
Ansiando que duraran siglos aquellas las suyas miradas de complicidad, en romana ilusión pusieron toda esperanza, y todo el tiempo pareció detenerse en aquel instante; pues no había reloj que calculara las horas que habían estado batallando.
Quemó así el frío diciembre con fuego naranja en el cielo tanta guerra; y dejó, para siempre, una imagen de luz, esperanza y salvación de dos que ya no querían volver al campo de batalla.
(...)
Y, que, sin embargo, acabaron volviendo a él.
Apatía
Noche perpetua espejo de alma mía,
aire seco en desierto mi corazón,
fuego ardiente deseo de siquiera melancolía;
vida y muerte; respectivamente,
el anhelo a algo y la imperante razón.
Viste cruel la indiferencia;
que susurrando al corazón,
todo queda en nada
y en nada todo acabó.
Saltó al vacío el silencio.
Saltó al vació la sinrazón.
Saltaron al vacío vida y muerte;
y muerte nada dejó.
Cenizas
De la indiferencia a la crueldad;
de la crueldad al odio,
del odio al silencio;
del silencio a la nada,
y de la nada, al todo.
Vístase Señor Silencio,
que le regalo mi atención
porque ya no queda modo
en donde otorgue más perdón.
Así, fue indiferencia, crueldad, odio, silencio y nada…:
todo lo que quedó
De nuevo, cae la noche; la que empieza a ser recurrente tópico en mi escritura, y me planteo diferentes cuestiones:
¿Cómo calmar el insomnio al ansioso?
¿Cómo secar las lágrimas al que no llora?
¿Cómo convencer al que le consume la culpa?
¿Cómo cerrar cicatrices -al que las ha abierto- sin curarlas antes?
Cómo. La mayeútica socratiana poco sosiega esta vez, pues toda solución parece hiriente. Mientras, en mi mente...
En mi mente, siempre en mi mente. Y es que, reiterando; imploro: ¿Como secarán mis lágrimas si no lloro?
Humo y vino
Pregunto a los dioses y solo responde Baco; harto ya de sus falsas promesas, opté esta vez por cambiar el arsenal. Disparo, inocentemente, como si fuera vez primera; como si en un futuro tampoco matara, como si fuese menos letal que las invitaciones del romano.
Apunto el arma humeante desde mis labios, convirtiendo en niebla mis pensamientos, causando una efímera catarsis que me libera de las presiones igualmente homicidas del ungüento carmesí.
Pero las heridas aún no cicatrizan y espero angustiado la ataraxia; porque una vez más llegó la noche y con ella, los susurros de Baco.
Disculparte
Ahora, en nocturna reflexión
cuestiono, con gran indecisión,
cómo otorgar perdón
al que ni siquiera lo ha pedido;
y, dolido,
no encuentro ninguna razón
para tu intento en vano de justificación.
Que no, que no hay
palabrería que valga,
que está claro quien aquí tuvo
la condición de víctima,
y la de verdugo.
Que no, que no hay
palabrería que valga,
que está claro que yo,
sentencio,
y tú,
y tú,
y tú,
y tú siempre...,
tú siempre preferirás el,
Silencio.
Si alguna vez...
Si alguna vez ya no puedo mirarte,
te veré en sueños.
Si alguna vez ya no puedo abrazarte,
prometo no olvidar nuestros abrazos.
Si alguna vez ya no puedo quererte,
querré nunca más amar a otra persona.
Si alguna vez…,
¡Ay, si alguna vez!
¡Habré muerto por segunda vez!
Porque luché guerras a corazón abierto hasta encontrarte, sangrando amor concierto a concierto de lágrima armoniosa y, sin embargo, ahora que llegaste, eres ya tú mi afinada melodía.
Si alguna vez ya no puedo mirarte,
te veré en sueños.
Si alguna vez ya no puedo abrazarte,
prometo no olvidar nuestros abrazos.
Si alguna vez ya no puedo quererte,
querré nunca más amar a otra persona.
Si alguna vez…,
¡Ay, si alguna vez!
¡Habré muerto por segunda vez!
Porque puedes prometerme la luna; pero me basta con verla reflejado en tus ojos y cegarme co la luz del astro rey escondido en tu sonrisa. Porque puedes prometerme la luna pero ya te la habría entregado yo antes mil veces.
Si alguna vez ya no puedo mirarte,
te veré en sueños.
Si alguna vez ya no puedo abrazarte,
prometo no olvidar nuestros abrazos.
Si alguna vez ya no puedo quererte,
querré nunca más amar a otra persona.
Si alguna vez…,
¡Ay, si alguna vez!
¡Habré muerto por segunda vez!
Y todo, por no querer dejar de cantarte a los ojos; de observarte lentamente, y desvestirte con prisa; de patalear con tus cosquillas para luego encenderte yoa mordiscos.
Si alguna vez…,
habré muerto por segunda vez...
Crónica nocturna
Hoy la luna nos observaba más que nunca...:
Hoy, la luna nos observaba más que nunca, y eso que vestías la misma brillante la tuya sonrisa blanca de siempre.
Hoy, la luna nos observaba más que nunca, y eso que pensé que ya se habría acostumbrado a vernos entrelazar los poros de la piel entre abrazos, haciendo a la arena partícipe de nuestra particular reacción química.
Hoy, la luna nos observaba más que nunca, mucho más que nunca; y eso que tus ojos me encendían como de costumbre, así como el oxígeno lo hace al fuego: avivando entero mi cuerpo, mis ganas de ti.
Hoy, la luna nos observaba más que nunca, y era la primera vez que vestía esperanza. La cerveza, juntaba nuestros labios y mi sonrisa gritaba deseos de nuevos comienzos, de caminos de niebla ya disipada, donde la luna sea mera espectadora.
Aunque tú no lo sepas, he pintado esta noche un cuadro en el salón de mi memoria con el anhelo el mío ya siempre de tenerte al lado, de no soltarte; de saltar y caer juntos..., y eso la luna; sin embargo, sí lo ha sabido.
Es por ello que nos observaba más que nunca; pero mucho, mucho más que nunca.
Microcuento a Alberti
No Rafael,
parece que no se equivocó la paloma,
pero se murió de hambre.
Así, y para todo interesado,
decir que la paloma se ha mudado.
No Rafael.
parece que no se equivocó la paloma,
que el trigo era trigo,
que el mar era mar,
pero se cansó de esperar.
Así, y para todo interesado,
decir que la paloma finalmente, se ha mudado.