De rosas rosas te entrego mi amor, de pétalos amizclados te doy mi cariño entero e incondicional, de suave perfume que embriaga como los besos que me das, de sutiles esencias como los abrazos con que curas los destrozos en mi.
Así que, de noche, cuando en tu habitación a oscuras estés y a tú pensamiento le de por pensarme. Dale la oportunidad de navegar hasta mi almohada, deja que se enredé entre mis cabellos, mientras un rayito de luna alumbra la penumbra, anclate a mis sueños y naveguemos los dos por el país de la fantasía y magia. Ahí nos espera el amor.
Leregi Renga














