«J. B.: No existe nada más contrario al pensamiento y a la escritura que su actualización en tiempo real en una pantalla o un ordenador. Escribir se basa en la disociación de la pantalla y del texto, de la imagen y del texto. Hace falta una mirada, una distancia. Incluso con la máquina de escribir sigo viendo la página, tengo una relación física con la escritura. Mientras que, en la pantalla, incluso si se trata de un texto, estamos en lo visual (que ni siquiera es una imagen sensible, sino una especie de realidad virtual del pensamiento y de la escritura). Estamos inmersos en una relación interactiva, e incluso intersensorial. Ahora bien, la escritura jamás es una interacción. No sólo es un acto de resistencia frente al tiempo real, sino también algo más: una singularidad.»
Jean Baudrillard: El parorxista indiferente, conversaciones con Phillippe Petit. Editorial Anagrama, págs. 53-54. Barcelona, 1998.