No existe sociedad sin individuos pero ¿Podrían existir individuos sin sociedad?
Preguntas cualquiera y que nadie se hace pero ahí están... 🤔💭
seen from Ukraine

seen from Singapore
seen from Türkiye
seen from United States
seen from United States
seen from Malaysia

seen from France
seen from China

seen from Australia

seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from Malaysia

seen from Russia
seen from China

seen from Germany

seen from Poland
seen from Germany
seen from United Kingdom
seen from Malaysia
No existe sociedad sin individuos pero ¿Podrían existir individuos sin sociedad?
Preguntas cualquiera y que nadie se hace pero ahí están... 🤔💭
Todo lo que reprimimos nos debilita hasta el momento en que descubrimos que también constituía una parte de nosotros mismos.
~Robert Frost~
El amor se positiva hoy para convertirse en una fórmula de disfrute. De ahí que deba engendrar ante todo sentimientos agradables. No es una acción, ni una narración, ni ningún drama, sino una emoción y una excitación sin consecuencias. Está libre de la negatividad de la herida, del asalto o de la caída. Caer (en el amor) sería ya demasiado negativo. Pero, precisamente, esta negatividad constituye el amor: «El amor no es una posibilidad, no se debe a nuestra iniciativa, es sin razón, nos invade y nos hiere». La sociedad del rendimiento, dominada por el poder, en la que todo es posible, todo es iniciativa y proyecto, no tiene ningún acceso al amor como herida y pasión.
Byung-Chul Han - La expulsión de los distinto, No poder poder. pp. 12
«Mientras se permanece en el círculo de la identidad-mismidad, la alteridad de cualquier otro distinto de sí no ofrece nada de original: “otro” figura, como de paso ya hemos subrayado, en la lista de los antónimos de “mismo”, al lado de “contrario”, “distinto”, “diverso”, etc. Otra cosa sucede si se empareja la alteridad con la ipseidad. Una alteridad que no es -o no sólo es- de comparación es sugerida por nuestro título, una alteridad tal que pueda ser constitutiva de la ipseidad misma. Sí mismo como otro sugiere, en principio, que la ipseidad del sí mismo implica la alteridad en un grado tan íntimo que no se puede pensar en una sin la otra, que una pasa más bien a la otra, como se diría en el lenguaje hegeliano. Al “como”quisiéramos aplicarle la significación fuerte, no sólo de una comparación -sí mismo semejante a otro sino de una implicación: sí mismo en cuanto... otro.»
Paul Ricoeur: Sí mismo como otro. Siglo Veintiuno Editores, pág. XIV. México DF-Madrid, 1996.
TGO
@bocadosdefilosofia
@dias-de-la-ira-1