SELVA Parte4 #piano #pianoplayer #pianopoème #musique #musica #music https://www.instagram.com/p/BvwMHialLph/?utm_source=ig_tumblr_share&igshid=1xeta0zxb819g
Monterey Bay Aquarium
styofa doing anything
No title available

Kaledo Art
Lint Roller? I Barely Know Her

shark vs the universe

❣ Chile in a Photography ❣

JBB: An Artblog!
Sweet Seals For You, Always
RMH

No title available
2025 on Tumblr: Trends That Defined the Year
One Nice Bug Per Day
Sade Olutola

⁂

ellievsbear
macklin celebrini has autism
Misplaced Lens Cap
let's talk about Bridgerton tea, my ask is open

PR's Tumblrdome
seen from Malaysia

seen from France

seen from United States
seen from United States

seen from Brazil

seen from Brazil
seen from Brazil
seen from Brazil
seen from Brazil

seen from China
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from United States
seen from Canada

seen from Malaysia
seen from Malaysia

seen from Canada

seen from United States
@harbyandres
SELVA Parte4 #piano #pianoplayer #pianopoème #musique #musica #music https://www.instagram.com/p/BvwMHialLph/?utm_source=ig_tumblr_share&igshid=1xeta0zxb819g
SELVA Parte3 #piano #pianoplayer #pianopoème #musique #musica #music (à Bogotá, Colombia) https://www.instagram.com/p/BvwLt1LlYJE/?utm_source=ig_tumblr_share&igshid=5ua9cfw8rvxx
SELVA Parte2 #piano #pianoplayer #pianopoème #musique #musica #music (à Bogotá, Colombia) https://www.instagram.com/p/BvwLXhKFQVI/?utm_source=ig_tumblr_share&igshid=vh281arwtgth
SELVA Parte1 #piano #pianoplayer #pianopoème #musique #musica #music (à Bogotá, Colombia) https://www.instagram.com/p/BvwK50TFdi7/?utm_source=ig_tumblr_share&igshid=1pn5p96yolthe
Secreto
La página era amarilla como la savia de aquel árbol que murió en su curso tocó los labios rojos y se transformó en pétalos de mariposa Había escrito un enigma descarado como para saltar de la vida En él cabían los delirios del mortal La apatía infinita de los cuerpos de los hombres que sudorosos y erectos persiguen las falacias de las vírgenes.
Entre esta antípoda se alcanza a ver el susurro que liberas cuando deseas que me queme En este jardín ya no se escucha la mudez del entorno ni la sabiduría de las eras pero sí la mudanza de las máquinas
¡Cómo se eriza la tierra cuando se transforma y no sabe si es asteroide o simplemente una olla planetaria!
Me he sentado en la mitad de la quebrada Ladrando garabatos y escribiendo bestialidades como depredador sin presa como presa sin depredador.
Me he astillado las venas buscando acertijos para mi alma Esperando que el mismo río pase a través de mí dos veces
Esperando en el lecho como si fuera el de mi muerte.
Labios rojos que hacen el amor mejor que el sexo mejores sexos que recuperan el sentido del desamor se violan las integridades cuando se toca con la pluma la del esfero o la de la punta de los dedos.
Silencio he aquí un secreto todo lo que tú no dices pero ves en el espejo todo lo que tú no dices pero que bebes en silencio todo lo que tú no dices pero que sucede en tu cabeza todo lo que tú no dices pero que arde en la faena ver cómo ella se va ver cómo él se acerca
diferentes diferencias en suspiros inhóspitos en gemidos cercanos.
Sube el diafragma baja el diafragma otro mortal a gritado una abalanza.
Homonauta
Fue por aquellos días cuando aquél hombre pisó por primera vez ese terreno arenoso que fue su alma. Era en esa etapa vaga de la vida, en que muy conscientemente, vivía soñando y siempre el presente lo envolvía en una inocente pesadilla. Andaba como si el viento lo impulsara a huir de las ambulancias entre sus persecuciones imaginarias, cuando oía en el silencio, el cómo se acercaban las sirenas de las patrullas. A veces no lo consiguió, y con los nervios destrozados, vio amaneceres que no tenían ninguna expectativa ante el infortunio. Con los asuntos de dinero tampoco le fue mejor, lo que llegaba era como un árbol frondoso en una primavera que se secaba, a veces con una velocidad tan vertiginosa, que parecía casi morir en el invierno entre muchas cenizas de cigarros; perdió su orgullo y la mayoría de los valores que relucen los hombres muy modernos. Sino hubiera sido por quienes lo amaron quizás tampoco hubieran regresado los fragmentos de aquél homonauta que se enloquecía ante sus viajes en la Luna. Posiblemente sin todos los rostros que lo conocieron o conoció, algunos un tanto fríos y otros un poco serenos por su lejanía, su existencia incoherente, sería un monólogo monótono y triste. Supongo que esa fue la primera parte, esa etapa vaga en que todo lo construido tiene un titilante tono gris. Sin embargo, nunca la vida había sido tomada con tanta extrañeza para ese hombre que viaja al centro de su alma desde que era niño y que creía la dulce mentira sobre el poder de doblar cucharas con la mente. Pero con los cambios del diario, duda con mucha certidumbre que allí, dentro de sí, habrá algún paraíso o confort, pues entre la mezcla de tres tictacs sonoros, que se replican con bastante calma, se arrulla entre un poco de pánico y miedo al recordar que, lo quiera o no, el tiempo se estira y se contrae... Él... un Homonauta entre la incertidumbre de su tiempo-espacio. Harby Trujillo.
En cierta parte del camino, puede que rocoso y empinado, me había alejado de mí mismo. Aquella particularidad quizás sea un síntoma de un enfermo de ontología que padece eso que definiría como: El momento en el que el tiempo está rompiendo su celda anual, las celdas del calendario ya no traen consigo ningún orden, el invierno de la existencia (disfrazada con dosis de consumo) se perpetúan socialmente cosa que produce en el enfermo esa sensación autodestructiva en la que concluye que su ambiente se vuelve poco propicio para las palabras... Por ello, probablemente caí en el silencio.
Es curioso pero, en un arrebato, yo me senté con el silencio; ilusión interior a la que le adjudiqué hace tanto tiempo mis miedos. Pero el dilema era más grande que lo que parecía ¿cómo hacerle frente a lo inverbalizable?
Me sentía con la lengua insensible, torpe e insensata... pero sentí ese anuncio vital que quisiera fuera tan recurrente como mis erecciones físicas (por qué no, deseaba tener una erección mental, social... un aire de empatía). Decidí rayar la pared hasta que todo volvió al negro, mi ausencia.
Sólo puedo decir una pista de cómo hallé mi cordura: Volví a mi animalidad, la riqueza de un cuerpo que no se ha topado con el cáncer o los infartos... esos que no buscan el fitness pero que siguen siendo reales.
En menos de un parpadeo, sentí como mis cerebro me envolvía en pelo, me sentía como un perro o una rata, pero así, en ese estado de consciencia... enfrente la caída de mi ontología. Renuncié a las palabras para que ajenas a mí... yo pudiera enfrentar mi vacuidad con sabor a agonía poética.
Vi con mi olfato la oscuridad con tanta claridad que hallé allí mi silencio. No había nada razonal, me hallaba en un mundo sin palabras, que se codeaba con el de los muertos...Lo aseché ¿Me aseché? como un animal (quizás como una bestia) y luego, no hubo nada más expresivo que las acciones: se desnudó, ¿Por qué mi silencio tiene forma de mujer? ¿Será ella? No lo sé, pero con toda intención se deslizando su sostén hasta que de sus caderas me vi capaz de arrancarlo.. Adquirí el instinto y pronto fui capaz de rozar, besar, aruñar, tocar, masturbar y cogerme, sin congoja, llegar a su orgasmo... el olvido que promete el canto de las sirenas.
¿A qué se deberá mi patología espiritual-razonal?
No lo sé, pero todo comenzó en aquel camino en el que el reloj marcó una de aquellas horas incomprensibles (2:22 am), que se envuelven fácilmente en los enfermos y ludopatas que coquetean de alguna manera un poco en el delirio aquellas horas,ésas a las que podrías apostarle todo en la ruleta, sólo porque parece que aguardan oportunidades y ciertamente buscas alguna mitología para ingerir la esperanza o la cordura.
He hecho de mi enfermedad un brote de genialidad sexual... Pueda que mañana vuelva a despertar como un hombre y volver a beberme mi humanidad.
Mirada sopesada de un ínfimo cielo en destrucción las vertebras cubren los hilos desgastados que alguna palabra cruel que como sombra tajó una parte de mi aura en una especie de rito caníbal moderno.
He lamido el sudor y las lágrimas sudadas de un sur inventado e indecible Me escapé de las garras de los botes que no iban a ninguna parte.
Dragones, patasolas y guadaña coqueteándose en el atril de mis sueños mal recordados.
Cubre los cubos de las agonías divinas Tú, rayo que quiebras, Tú, monte de hiedra Tú sirena que me endulzas con el secreto de desaparecer en el olvido del inquietante silencio.
¿Grita el mar?
Harby Trujillo
Vivimos la hiperrealidad Donde corre tan veloz la información Que se abandona el terreno del entendimiento De las huellas, los aruñetazos y las caricias.
Cuerpos que sin narración Se repiten en un vídeo porno infinito.
Pero aún hay desorden afuera Ventanas que se quiebran En los límites del verso y el rito Que la humanidad sueña En un déjà vu Que tiene ante los ojos Un espectador Más o menos dormido.
Es tan desarraigante el cambio, Que se construyen desarrollos Para futuros que no llegan El sujeto se topa con destinos De fatalismos y azares que no espera. Pero... Suspirantes anda esta masa Gritando a otra masa Que andan Buscando un vuelco Una sorpresa en el espectáculo Para definir quién es Dios Quién tiene el pecado Y debe volver a la bella desgracia De ser expulsados del edén.
Harby Trujillo
Se habían topado... Las reglas del azar los colocó en el fortuito instante en que dos dedos meñiques se abrazaron, sin querer, en la multitud. -¿Haz sentido el corazón en la garganta? ¿Haz sentido que la articulación de tus palabras son tan involuntarias como tus latidos?-Le preguntó inquietamente este muchacho con chaqueta de cuero a la mujer de ojos color duda. La mujer de ojos color duda trazó una sonrisa de cerámica y dijo: ¿Por qué encerrar en un latido el mensaje que quieres decirme? ¿Ven e intenta vivir el instante conmigo, será como cualquier otro, como si fuera cualquier otra más en el aquí y el allá? El muchacho de chaqueta la vio coqueta... Y por eso la besó de repente para que ella sintiera el pulso de sus palabras. Ella correspondió dejando deslizar la cantidad precisa de saliva para que los besos sepan a miel. Pero recuerden: la mujer con saliva de miel es coqueta, y después de dejarse raptar le dijo: ¿Sientes? Esto es un beso como cualquier otro. Y él decidió jugar a las escondidas para decirle: Viví con atención tu caricia y la memoricé. Ahora, me quedo a la espera ¿Con qué más podrías cambiarme la vida? Mientras hablaba titubeaba, pues la miel que masticaba en su saliva prolongaba sin saber muy bien cómo una erección en su pantalón de jean. Estaban en la multitud, multitud atrevida... Aun cogidos del meñique. Ella le lanzó una cerveza fría en la entrepierna y lo miró a los ojos. -¿Dime dónde sientes tu pulso ahora?- Pronunció la reina haciendo un jaque-mate y tomó, ahora por completo, su mano. -Sígueme... Y así, se apartaron a la perfecta soledad solida del amor. Yo no sé cómo termina la historia... pero creo que ningún torpe decide no apostarle a ser feliz. Harby Trujillo.
No deseo más que sentirte... acabar con la estructura de las palabras y entremezclarnos en nuestras pasiones. Ser artifices de la nueva posibilidad. Que tu cuerpo sea el corrosor de mis palabras, no las necesito. Necesito ver el sudor y sentir tu aliento acelerado. Salpicando orgasmos como estrellas en el firmamento... Sin dormir o plenamente dormido. Porque quiero simplemente respirar bajo el latido de tu corazón. Nuestro amor es un continúo: ¡Cómo detener un amor que encuentra mundos posibles, sentimientos intraducibles y plurales marcos de sentido! ¡Cómo temer si a tu lado navego todos los mares a la vez! A ella, a la 1:21 de la madrugada.
El héroe y su destino
No iré tan lejos, lo vi en mi palma de la mano... -Temblé- Se me marchitaron los sueños los hice cenizas en el silencio del tártaro... No iré tan lejos, encontré un mundo en tus ojos, Caminos por tus comisuras allí hallé comida... Refugio Huida... El alma La hice un incienso lo dejé quemar... Consumir, Escapar. Si no voy tan lejos... Me quedan todos los caminos que llegan a tu cuerpo para brotar las raíces epicentricas que llueven por tus cabellos. Camino, Las rocas, Los sabuesos Linternas rojas. Vi el destino en una línea virgen me atreví a morir... Hicimos el amor... Quedé profano y ahora ando por la tierra De nuevo con el deseo de encontrarte... Sí, no voy tan lejos. Harby Trujillo.
Agonía épica en la entrada al Icaro…
¡Joven héroe, Desgarrate Las entrañas! Pero surca Los tumultosos advenimientos del olvido ...Tu corazón se consume en el placer…
mientras suena La delicada Canción en el tartaro.
Harby Trujillo
Re-cordis: siempre una viñeta, Una representación con tintes de alegoría, En mí a punta de aforismos A través de excitadas letanías… Suceden Más lejos del y en el ayer ¡Ahí-hay-ay! Mi alma que desordena lo vivido Como si jugara a las cartas… …Matices Perspectivas Tonos Texturas… De todo lo que sucedió Sólo hallo en las palabras Pequeños oasis: ¡Ninguna propiedad! Yo también me pierdo Me comparto Me difumino… Hay algo fantástico, Una ilusoria sensasión de realidad A veces en imagénes en las margenes de la memoria, Sonidos que resuenan en tatareos confusos, Escalofrios en una tarde de verano, Un beso que te hace los dientes, nuevamente, de leche… Re-cordis: siempre una viñeta Donde egos falsos y difusos Se pelean fieros los asientos Para no quedarse Entre mis muertos y mis olvidos. Harby Trujillo.
Nocturnos
Caminaba entre las penumbras en aquel sitio sin futuro. Pasaba ensimismado, andando entre las aceras traviesas mientras lloviznaba. Tenía puestos los audífonos hasta el fondo de las orejas y sonaban; en su interior es como si se activará continuamente una máquina del tiempo. Algo de relación debe tener que un reproductor pase como si nada canción tras canción, con los pies. Y estos, con el recuerdo de lugares que ya no existen o que están empezando a dejar de existir. Debe ser el condicionamiento de la gran danza de la muerte y el aparatejo que en su torpe memoria guarda la vida. Como el monólogo interior va a todo vapor, su mente mientras se mese le propone un pensamiento: Siempre he sido malo para las fechas importantes de mis allegados, y de cierta manera, también las que son importantes para mí mismo. "¿Cuándo cumplía años Juan? ¿Hoy? ¿Ayer? Hoy, pero es tarde hasta para llamar..." Los pasos empezaron a encharcarse y el cansancio le hizo preguntarse sobre la distancia, sobre la felicidad y el dinero. ¿Percibiría los cambios de las luces a las 2 de la madrugada? *** La noche y la ciudad nunca han sido un escenario pasivo. Un mundo de calles sin la abundante marcha incesante de diurnos deja a los nocturnos con un territorio donde toda luz es la antorcha de secretos indecibles, locuras vagabundas y muertes indescriptibles. -Dé la vuelta. Dice una voz grasosa y espeluznante. Los audífonos llevan en un viaje a la velocidad de la luz a aquel muchacho con chaqueta negra. Sin mediar ningún acto se siente la llaga abierta y un débil olor a hierro embarillando las costillas. ¿Qué canción estará sonando en los audífonos vigilantes? Claramente David lo sabe: sé está muriendo, lo siente. El calor de la ciudad y la noche, lo cocina. La sed indecorosa del eros que ya no despierta, lo palpa. Intenta correr pero no sabe cuánto tiempo le queda para que siga circulando los fluidos. La orquesta en sus oídos comienzan a pintar un amor al que le faltaron caricias, buen sexo, pero donde también le sobraron lágrimas. Adelia lo ve por la ventana, no escucha la música pero lo ve irse. No conoció su rostro, pero lo ve deshacerse. *** David vio en los ojos de aquella mujer una imagen confusa. Al principio la comprendía, pero poco a poco la claridad fue difuminándose. La sensación insensible, el pensamiento imcomprensible pasaban por los ojos que parpadeaban con dificultad. Subió el diafragma... Bajó el diafragma... Un suspiro que pasó por todas las direcciones... Un camino entre las penumbras sin futuro... Un cuerpo que ocupa un sitio en la inexistencia... La música interior y el silencio exterior... ¡Cuántas cosas pasan en la noche cuando uno no sabe si es un vagabundo! Harby Trujillo.
La fugitiva alabanza de los karmas...
No soy tan fuerte pero quisiera rozar con templanza tu piel. Hallo la hiel en los caminos andados. Siento además que no sé pasar por los mundos en tu cuerpo. La locura me susurra que la inexperiencia no es mi aliada, pero imagino que mis dedos tienen la tarea de decir lo indecible con el gesto intraducible y me lleno de esperanza. ¿Qué es lo posible al declararte mi amor?:
Hacerlo o que nos haga, Que nos funda y no difunda los mantos de las carnes, Lo difuso de las almas.
Hallar en los ramajes, tramas y estelas: Los orgasmos Las caricias Las poesías El espacio... y en el otro Las galaxias.
Se me caen estas palabras pero no sé por qué. Puede que por momentos, los desfases entre sentimientos y pensamientos me proyecten más en sentir que en pensar. Poco a poco hallo leves certidumbres, te diré una: Los estados de agonía mueren en tus palabras -y sé que eres consciente de cómo me persiguen las brujas- que dan vida a todo lo que torpemente es proclive a desaparecer.
Pienso en los hechizos y sus variedades, vaguedades en las vastedades de las noches y los días: Los hay de amor, de demencia, de pasión y de poder.
Recuerdo esto, y medito lo que me sucede contigo.
Remembranza: En medio de los bulevares, un día, caminando contigo en los limbos entre la salida del sol y las tormentas siento un calor claustrofóbico que abre las ventanas Tengo fe que es la magia: Abruptamente cambia el paisaje en un beso que consigue el desvanecimiento de la multitud y el esclarecimiento de nuestros sentimientos.
Pero soy frágil y temo que no pudiese salir del infierno; como tú. Soy frágil y temo, Eres frágil y temes... Ambos saliendo de los pasado nebulosos. Porque el fondo de nuestros corazones están determinados en las formas Puede que deambulemos en los infiernos, purgatorios y cielos de Dante. Puede que esté loco y divagando Puede que sólo quiera olvidarme al viajar en los latidos de tu pecho.
Tu lecho y yo sorteando los propios albas...
Una corta claridad de un alguien inpose-ido Alguien que se inyecta la viruta de la contingencia de lo vivo... De hacer lo que nos es permitido: y amar y ser amado... Los labios carnosos Las amplias caderas La fugitiva alabanza de los karmas...
Seducción por ser seducido caer en tus labios y sentirme invicto.
De ti fluyen las llamas en mí encuentras los pozos.
Harby Trujillo.
Si me permite le invitaré un solo café, Si me permite sólo imaginaré cómo se reduce la distancia entre nuestros labios, Si me permite fingiré que entre nuestros besos no hay un secreto Aunque tampoco amor...
Abrazaré con mis manos el café como si tocará el aroma de tu cuello...
Visitaré tus recuerdos Si me invitas un paseo en tus ilusiones del futuro, Y no te preocupes, No me gusta ocupar mucho espacio.
Pero despacio y es en serio... Yo creo en los roces espontáneos, ...Mientras los locos Juegan a morderse la cola... Yo simplemente acaricio poco a poco tu retrato en la lejanía.
Pero sólo si me lo permite Después de 5 citas y mil días Yo con prudencia Le recito estos versos mientras con mis besos te declamo... De prenda a prenda De piel a piel, Mientras dulcemente yo imagino que hago parte de tu orgasmo.
Aedo