Una vez consiguió ponerse de pie, Lancelot le echó un último vistazo antes de debilitar su agarre. Sin embargo, sin soltarla por completo, entrecerró los ojos, con duda, preocupación, y curiosidad en partes iguales. “¿Seguro puedes andar así por ahí?, ¿necesitas ayuda para llegar, o algo?” Optó por preguntar, porque realmente no sería ninguna molestia para él convertirse en un bastón humano. Se apartó un poco. “Esa es—” pausó, parpadeando. Su mirada danzó por el lugar, buscando enfocarse en algún mesero, “una excelente idea, de hecho.” Concedió, con un asentimiento. Tampoco era como si no pudieran preguntar, ¿dónde estaría la diversión en eso? “Hmmm,” los labios una fina línea volvió, pensativo, mientras su diestra se dirigía automáticamente al bolsillo del pantalón. Si tomaba la pastilla, no debería tener problemas en consumir el smoothie. De verdad era un alivio contar con un plan de emergencia cuando la tentación era difícil de rechazar. “Me gusta mucho el de fresa, de hecho.” Sus gustos solían ser simples, reflexionó al comenzar a caminar. “Ah, muchas gracias, te puedo ayudar, si quieres.”
Marrones ojos que observan el alrededor con las intenciones de establecer bien a dónde se dirigían --- Puedes acompañarme, Lancelot --- Expresa con una sonrisa, suponiendo que dada la actitud del contrario sería difícil expresarle una negativa y la aceptaba porque la necesitaba. --- A menos que desees algo más fuerte --- Inquiere aprovechando que la fiesta postulaba el uso de alcohol a propósito de distender a aquellos que asistieran --- Yo podría tomar un gin tonic, algo tranquilo --- Habla y se le sabía extraño, desde que habían comenzado con los intentos de generar un embarazo, no había bebido alcohol, más en esos momentos necesitaba esconderse en algo que pudiera resistir. --- ¿Qué opinas? --- Consulta antes de seguir avanzando.