Casi un chiste: ¿Unos científicos descubren la raíz de las bromas sexistas?
No es chiste, es ciencia, pero mala ciencia. O así parece. De hecho el título original es Restaurando la masculinidad amenazada: El atractivo del humor sexista y homofóbico.
Vi la referencia a este estudio en otro lugar con un título que me pareció interesante: Científicos revelan la raíz de las bromas sexistas y homofóbicas. Viendo la imagen (la misma que he puesto aquí) y el título que la acompañaban, siento que fui víctima de un anzuelo, pues de alguna manera creí que el estudio en cuestión sería neutral y ayudaría a aclarar el debate sobre el sexismo. Casi un error, casi un chiste… Pero no culpo a los editores del artículo sino a los autores del experimento o, en todo caso, a los editores del artículo científico.
Este estudio es tendencioso o está incompleto. De hecho el título de la noticia que hace referencia al artículo sugiere que el experimento trataría con hombres y mujeres por igual (así como con heterosexuales y homosexuales) y resulta que sólo se estudió a hombres heterosexuales… Vaya, vaya. No es nada raro encontrar bromas sexistas también en las mujeres y esto tiene una explicación más profunda de la que se concluye si sólo se cree y se pretende hacer creer que los hombres heterosexuales son los únicos chistositos.
Si se cambiaran sólo unas cuantas palabras (además de ampliar la diversidad de los sujetos/objetos de estudio), el experimento se vería más neutral o imparcial. La conclusión más sensata sí parece ir por el camino de «cuando un grupo X se siente amenazado correrá a reafirmarse con determinadas formas de lenguaje peyorativas para un grupo Y, del cual se percibe dicha “amenaza”». Y lo pongo entre comillas porque las pretendidas amenazas no siempre lo son y/o a veces vienen de la mano con una autoexclusión en un grupo con una ideología más o menos radical (siempre habrá algo que ofenda a un radical si es producto de una visión distinta de la realidad).
Por otra parte, si le van a poner nombre a las cosas deberían usar más la cabeza y el diccionario. ‘Sexismo’ es la discriminación de personas por razón de su sexo y parece que en estos días la política del lenguaje de ciertos grupos un tanto desorientados en su lógica pretenden solidificar la idea de que sólo las mujeres (entre otros grupos) sufren discriminación y le llaman ‘sexismo’ a eso. Justo ayer, también tuve la oportunidad de arrancarme los pelos de la cabeza cuando una chica declaraba en un debate televisivo que «violencia de género es el maltrato a las mujeres», sugiriendo implícitamente por el contexto que sólo existe violencia de hombres contra mujeres y no viceversa.
En fin, aunque sé que la doctora O’Connor no leerá esto, le sugiero a ella y a su grupo de investigación que, en nombre de la ciencia, haga más neutral su estudio para que no se quede en la superficialidad y la indecencia intelectual. De lo contrario, si se van a centrar sólo en el comportamiento de los hombres heterosexuales hacia otros grupos, de mínimo deberían cambiar algunas palabras del título (y muchas del contenido) con ayuda de un buen diccionario. Si en realidad hay mano negra de por medio para sacar éste y otros estudios tendenciosos y prejuiciados bajo la máscara de la ciencia: j-ó-d-a-n-s-e.
P.D. Pareciera que me siento amenazado por mi condición y por ello critico un estudio que me incluye por ser hombre. Quizá, pero invito a arrojar piedras al que esté libre de «pecado». De lo contrario, lo mejor es ponerse a dialogar y a aclarar las cosas dejando de lado los sentimientos. De hecho, la única amenaza que percibo en este caso no es para mí, sino para la ciencia y la sociedad en general. Es sumamente tóxico desviar la realidad con fines ideológicos (suponiendo que no exista una ignorancia o un sesgo cognitivo). En términos de equidad y asuntos relacionados resulta que cada quien lleva agua para su molino y le pone nombres arbitrarios a las cosas.









