Claire Keane
No title available

ellievsbear

#extradirty
almost home
d e v o n

Love Begins

@theartofmadeline
Xuebing Du
I'd rather be in outer space 🛸
let's talk about Bridgerton tea, my ask is open
occasionally subtle
Not today Justin
Game of Thrones Daily
Monterey Bay Aquarium
YOU ARE THE REASON
No title available
hello vonnie

gracie abrams
Stranger Things

seen from Netherlands

seen from Malaysia

seen from United Kingdom
seen from Netherlands
seen from Germany

seen from Ireland
seen from Australia

seen from Canada

seen from Poland
seen from Algeria
seen from United States
seen from Thailand

seen from Finland

seen from Malaysia

seen from United Kingdom

seen from Germany

seen from United States

seen from Poland

seen from Malaysia
seen from United Kingdom
@lucylagopus
Te gusta la poesía? Autor/a favorito?
Sí, aunque no suelo elegir poesía por si la escribió un hombre o una mujer. Me importa más la voz, el tema y desde dónde está escrito. Me aburre bastante la poesía redundante o la que se revuelca en el dolor. Me gusta más cuando habla de soltar, salir adelante o dejar algo atrás. No tengo autor/a favorito/a, pero sí sé rápido quién no es para mí: Bukowski, por ejemplo.
Es un recipiente de estado.
Está el árbol, pero también el sonido marrón.
Están las nubes, pero también ese momento de profundidad.
Están las flores, y con ellas las conexiones: alvéolos, dendritas, ríos, sistema nervioso, sangre, planeta agua.
Está el instante en que me fui entre sensaciones y patrones.
Sumergida en un todo inmenso, vasto, más allá de los límites del cuerpo, pero todavía sujeta a él.
Y de pronto, el retorno: una voz familiar invocando mi presencia.
—¿Lucy?
Volver al mundo. Notar que me miraban, como yo miraba al árbol. De pronto, la mirada cambiaba de dirección. Ya no era solo quien observa. También era cuerpo visto. Presencia devuelta por el mundo.
¿Volver a casa, o dejar mi casa?
Puedo regresar a esa imagen una y otra vez.
Porque no es solo una foto.
Es una puerta.
It is a vessel for a state of being.
There is the tree, but also the brown noise.
There are the clouds, but also that moment of depth.
There are the blossoms, and with them the connections: alveoli, dendrites, rivers, the nervous system, blood, a water planet.
There is the instant in which I slipped away among sensations and patterns.
Immersed in an immense, vast whole, beyond the limits of the body, yet still tethered to it.
And then, all at once, the return: a familiar voice calling me back into presence.
—Lucy?
To return to the world. To notice that I was being watched, just as I had been watching the tree. Suddenly, the gaze changed direction. I was no longer only the one who observed. I was also a body seen. Presence, returned to me by the world.
To return home, or to leave my home?
I can go back to that image again and again.
Because it is not merely a photograph.
It is a door.
Estaba oscuro. Yo tenía los ojos cerrados, pero aun así percibía la luz tenue que se filtraba por la ventana abierta. La noche estaba calurosa. Tenía que tener el ventilador prendido para poder relajarme de la pesadez del aire. De a ratos, el sonido constante de las aspas del ventilador cortando el aire se confundía con lluvia lejana.
Estaba agotada y no podía dormir. De a ratos podía escucharte hacer algún comentario. Divagabas en silencio, pero cada tanto soltabas una frase, como si de repente recordaras estar vivo. Decías cosas al azar: nada que invitara a una charla, pero nada que impidiera la compañía.
Era sencillo. Como si, en la oscuridad, acercaras arrastrando por el piso tu mano para tocarme con la punta del dedo meñique, solo para asegurarte de que yo seguía ahí. Un vals de muertos llegando al descanso.
En realidad, no sé si sea un recuerdo. Es más bien un sentimiento. Quizás, si más adelante pudiera describírtelo, las palabras que usaría serían otras...
﹋﹋﹋﹋﹋﹋﹋﹋﹋﹋﹋﹋﹋﹋﹋﹋﹋﹋﹋﹋﹋﹋﹋﹋﹋﹋﹋﹋﹋﹋﹋﹋
It was dark. My eyes were closed, and still I could sense the faint light slipping in through the open window. The night was hot. I had to keep the fan on, just to bear the weight of the air. Every now and then, the steady chopping of its blades seemed to turn into rain, somewhere far away.
I was exhausted, but I could not sleep. From time to time, I heard you say something. You wandered in silence, then dropped a sentence now and again, as though you had suddenly remembered you were alive. Odd little things. Nothing that asked for a conversation. Nothing that spoiled the company.
It was simple. As if, there in the dark, you had dragged your hand across the floor and touched me with the tip of your little finger, only to make sure I was still there. A waltz of the dead, coming at last to rest.
I do not really know whether it is a memory. It is more like a feeling. Perhaps, if I ever manage to describe it to you, I shall use different words.
Soy la que no pertenece.
_ He vivido en tantos lugares que no soy nativa en ninguno. Ni siquiera en el lugar donde nací. —¿De dónde sos? Vos no sos de aquí. —¿De dónde eres? Tú no eres de aquí. —Where are you from? You're not from here. —Di dove sei? Non sei di qui. —D'où viens-tu? Tu n'es pas d'ici. —Woher kommst du? Du bist nicht von hier. El gesto que expulsa. O la rudeza de una curiosidad expresada de forma primitiva, sin cuidado. “No encajás en mi molde, así que te marco como ajena.” Lo dicen como si fuera una observación neutral, pero no lo es. Es la forma en que amurallan las fronteras de lo reconocible y lo desconocido. La forma en que alguien estrecho intenta decidir qué pertenece y qué no. El acento. Las palabras usadas. El lenguaje. Las pausas. El color de piel. El color de ojos. El color de lo que debe ser. “No sos de acá” no siempre significa origen. A veces significa otra cosa: no te reconozco autoridad, no te concedo voz, no acepto que sepas de esto más que yo, no tolero que exista algo fuera de mi molde. Y ahí queda claro que el problema nunca fue mi pertenencia. Fue su necesidad de reducir el mundo a lo que les resulta familiar. No me parezco a la caricatura que llevás en la cabeza y eso te confunde. Mi pertenencia no la define tu ignorancia ni tu necesidad infantil de meter a la gente en moldes. Yo no necesito que me reconozcas. Vos necesitás achicar el mundo hasta que te entre en la cabeza. Y como no encajo, me querés volver ajena. ¡Qué cosa tan pequeña'. Sos apenas otro prejuicio con voz. Porque lo que te pasa no es lucidez. No es percepción fina. No es verdad. Es otra cosa: una reacción vieja y rudimentaria frente a lo desconocido, a lo nuevo. Algo casi reptiliano. Detectás la diferencia y la tratás como amenaza. No entendés, no te ponés en duda, no ampliás tu idea de mundo: expulsás. Y yo no tengo por qué achicarme para caber en esa pobreza. Porque ahí sí, ahí no pertenezco.
Un contenedor de combustibles fósiles —símbolo de la modernidad dura— oxidándose mientras una planta que existía antes de los dinosaurios asoma tranquila desde una grieta. No hay moraleja cósmica escrita en el metal. Hay humedad, esporas, tiempo. Y sin embargo, el cerebro humano detecta patrón, ritmo, metáfora. Somos máquinas de significado caminando sobre un planeta que solo ejecuta procesos físicos.
“El hecho, la vida, helecho” funciona porque el lenguaje no es lógico: es sedimentario. Capas de historia que chocan y, a veces, producen chispas poéticas sin proponérselo. Factum no tiene nada que ver con helecho… pero la mente une lo que suena parecido y de pronto parece destino. Es un espejismo hermoso, y los espejismos también forman parte del paisaje.
Lo más fascinante no es que la vida “encuentre el camino”. Es que la vida prueba millones de caminos a ciegas, y alguno resulta viable. Persistencia estadística. Evolución sin guion. Y de ese remolino de intentos surge algo verde en medio del óxido.
Fluye, sí. Pero no como una flecha mística, sino como agua buscando pendiente. Sin discurso. Sin dramatismo. Y aun así, inevitablemente, poética.
La evolución nos dio reflejos. La ciencia nos dio contexto. La ética aparece cuando elegimos cuál de los dos guía la mano.
"You who have conquered the shrines and claimed their Spirit Orbs. I can offer you great power."
Hermoso Regalo que me han dado. Gracias infinitas.
Nietzsche de taza de Starbucks
Hoy me topé en alguna irrelevante red social con una de esas frases “Nietzsche” que no es de Nietzsche. Y se nota desde lejos: es demasiado lineal, demasiado clean, demasiado motivational-quote. Nietzsche, cuando habla de esa zona, es más peligroso, más ambiguo, más sucio, y nunca regala confort. Donde esta frase moderna hace branding personal, Nietzsche hace desfondamiento.
Cuando hablamos de absorber y ser absorbido, el registro adecuado no está en “tribu” como sociología moderna: está en rebaño (Herdenmoral), conformidad, miedo; y aparece el Schaffende (el creador) que paga el precio de separarse no para “ser él mismo” como autenticidad psicológica, sino para hacer existir valores que antes no existían. La diferencia es gigantesca.
Nietzsche jamás usaría “privilegio” en ese sentido, ni “ser uno mismo” como identidad consumible. Él habla de:
Werden. ➟ Devenir. Schaffen. ➟ Crear. Überwinden. ➟ Superar. Umwerten. ➟ Trasvalorar.
Además, en Nietzsche no hay retorno a “uno mismo”. No hay esencia esperando. No hay núcleo puro. Hay devenir. Hay tarea.
La paráfrasis moderna convierte todo eso en una autenticidad individualista neoliberal. Es un giro contemporáneo demasiado reconocible. Y sí: a mí Nietzsche no me agrada. Lo he leído para saber por mí misma qué es lo maravilloso que la gente dice que hay en él, y no he encontrado nada. He visto resentimiento, hostilidad, sarcasmo y crueldad: no “contra la masa por ser masa”, sino contra la domesticación moral del deseo (ética cristiana) y contra las anestesias del sufrimiento. Desde mi sentido más honesto, Nietzsche me agota con su queja constante y su contradicción oscilante.
Pero incluso con mi desagrado, estoy casi segura de que si Nietzsche viera esa frase con su nombre pegado, habría escrito un panfleto corrosivo (algo como “Schopenhauer como educador II: esta vez es personal”), o directamente habría metido al autor moderno en la categoría de león domesticado. Y yo lo aplaudiría. Nietzsche detestaba la digestión dulce de ideas trágicas, y esa frase viral es digestión dulce.
Anexo: ¿de dónde sale? (lo más defendible con fuentes) La versión inglesa (“overwhelmed by the tribe… privilege of owning yourself”) circula atribuida a Nietzsche, pero lo más defendible con fuentes es que proviene de Rudyard Kipling: aparece citada dentro de una entrevista titulada “Six Hours With Rudyard Kipling”, publicada en la revista The Interview (1967). En fuentes de citas también figura como mal atribuida a Nietzsche.
Prohibido hablar de arte, mostrar arte… Prohibido mostrar historia, hablar de historia. @Tumblr Museo = patrimonio. Se muestra. @tumblrbot Etiquetar patrimonio artístico como “contenido no apto” por desnudez artística o iconografía histórica distorsiona el contexto cultural y termina penalizando contenido educativo.
Visitar un museo: no ir a “gustar o no gustar”, sino entrenar la mirada.
Mármol: disciplina de forma. Cuerpo y pliegues hechos permanentes; belleza como técnica y proporción.
Formas religiosas: belleza como puente. No “creer lo mismo”, sino entender qué consideraron sagrado otros y cómo lo volvieron visible.
Cuerpo humano: catálogo de ideales. No existe un solo “cuerpo bello”: cada época y cultura elige qué enfatizar (fuerza, serenidad, fertilidad, poder, compasión).
“Ver la belleza desde los ojos de otros” no es rendirse a la opinión ajena: es ampliar tu rango de percepción. Y después, volver a tu propio criterio con más herramientas.
Recurso Fácil.
Fotogenico, repetido.
Quise enmarcarlo desde mí punto de vista y volverlo mío.
"Desde abajo", costillas, rensión de las telas, circulos de refugio.
Yo los quise mirar como la lluvia.
La pequeña imperfección necesaria en todo.