Si mi vida tuviera un soundtrack , como si viviera en una serie de TV, cuando estoy a punto de llorar comenzaría a sonar Take you on a cruise de la banda Interpol. Comienzan a sonar los acordes de guitarra y antes de que empiece la letra, la primera lágrima se empieza a formar y mi mirada se vuelve vidriosa. Cierro los ojos y lágrimas comienzan a a fluir como in río una tras otra tras otra. Me empieza a costar respirar y el vacío en mi pecho se siente infinito hondo helado, interminable como el fluir del tiempo. Me duele respirar, me duele el existir, quisiera creer en el destino para aliviar mi pena … para pensar que el destino juega con las cosas que me pasan como jugando al dominó. Suena poético pensar en algo místico como el responsable de todas las improbabilidades que me pasan a diario. Me han dicho muchas veces que siempre hay razones detrás de las cosas que pasan, que siempre hay una razón, que hay una lógica una lección para aprender… yo también puedo aprender de las cosas buenas, no necesito lecciones tan duras, ni tan difíciles… también puedo aprender de los lecciones gentiles de los momentos tranquilos….
-Paulina












