De todas as vontades estanhas, ir embora de mim é mais normal que já vi.
seen from Cayman Islands

seen from United States
seen from Italy
seen from France
seen from Yemen
seen from Yemen
seen from Türkiye
seen from China
seen from China
seen from India
seen from China
seen from China
seen from Saudi Arabia
seen from Malaysia

seen from Malaysia
seen from Denmark

seen from United States
seen from China
seen from Algeria
seen from Russia
De todas as vontades estanhas, ir embora de mim é mais normal que já vi.
Si realmente quisiera responder, ya lo hubiera hecho desde hace horas.
Estoy cansada de ti, de mi, de esto.
Usted
Soñé con usted la otra noche, recuerdo poco. Solo sé que la veía y abrazaba como si el tiempo no hubiera pasado, como si nueve años fueran unas horas, nada cambió en ese momento.
No se porque vuelvo a soñar con usted después de tanto tiempo, será que quiere recordarme que apesar del tiempo, usted sigue ahí, en algún lugar del otro mundo, pero viéndome. Espero haya visto lo que he conseguido, ojalá esté orgullosa de mi.
Y si es solo para visitarme. Hágalo más seguido.
Agradezco poder verla otra vez, no sabe cuánto la extraño.
Querido nadie,
o quizá… querida yo,
la que solía creer que algo en ella estaba mal.
Hoy desperté con el corazón lleno de ruido.
No sé de dónde viene,
pero vibra en mis costillas como si llevara años tratando de salir.
No soy una montaña.
No soy fuerte.
No soy lo que esperan de mí —y aún así, cada día, me doblo para encajar.
He pasado tanto tiempo tratando de ser perfecta,
de que nadie me señale, de no desentonar,
de hablar justo lo necesario, de no molestar,
de sonreír aunque por dentro me esté cayendo a pedazos.
Y duele.
Duele no tener permiso de ser como soy.
Duele tener miedo de seguir mis propios instintos,
porque ¿y si me equivoco? ¿y si decepciono a todos?
¿y si soy yo el error?
A veces siento que habito un cuerpo que no me pertenece.
Que me miro al espejo y no me reconozco,
como si el reflejo estuviera demasiado lejos de lo que siento adentro.
Y lo que siento… es una maraña.
Un cúmulo de emociones desordenadas,
como si el alma estuviera intentando hablar en un idioma que nadie entiende.
Todo ha cambiado a mi alrededor,
pero mi mente sigue atrapada en un bucle.
Una parte de mí no quiere seguir fingiendo,
pero otra me dice que si dejo de hacerlo, nadie me querrá.
Y yo…
yo solo quería ser amada sin tener que convertirme en algo más.
Ser vista sin tener que gritar.
Ser comprendida sin tener que explicarme.
Tal vez algún día encuentre un lugar donde eso sea posible.
Tal vez un día me quite el miedo como quien se quita un abrigo en primavera.
Pero hoy,
solo soy esta voz escrita,
esta sombra que se confiesa en silencio
mientras suena Sarah Kinsley en el fondo,
como si me entendiera mejor que nadie.
Y aunque nadie lea esto,
aunque se pierda en el viento,
me lo debía a mí.
Porque no soy una montaña.
Pero sigo aquí.
Y eso, por hoy, es suficiente.
Con amor,
elle.
𝐬𝐚𝐜𝐫𝐚𝐦𝐞𝐧𝐭𝐨 𝐝𝐞 𝐚𝐥𝐦𝐚𝐬 𝐢𝐦𝐩𝐮𝐫𝐚𝐬
La finísima realidad de mi tacto chocando con el tuyo es invisible: la reacción es electricidad corriendo por mi dermis y terminando en una pulsación en mi corazón. Es extrañamente hipnotizante mirarlo hablar, el saber incrustado en cada fibra de sus nervios craneales y la delicadeza de las palabras deslizándose por su lengua.
Me he atrevido, descaradamente, a mirarle el aura. Lo veo brillar con un plateado que poseen los ángeles y que yo nunca pude llegar siquiera a tocar en cualquier otra persona. Me entrega el objeto que ya ni nombre tiene para mí; no lo miro a los ojos porque no quiero verme reflejada. Y es que ya lo he hecho: hace un par de semanas, sin quererlo, miré hacia arriba y me topé con sus ojos marrones, extravagantes.
No quiero divagar en las artes oscuras para averiguar un futuro que llegará, quizás, en unos meses, a fin de año, cuando nosotros ya no seamos un nosotros.
Y mientras me habla de sus saberes infinitos, siento la mano de Helena sobre mi hombro, su presencia madura y tosca clavando sus uñas y recordándome por qué… yo… nunca debería volver a tocar a otro humano.
No es deseo lo que yo siento por ese hombre. No de esa forma. Me he enamorado tanto de mujeres que los hombres no poseen un atractivo real para mí, y Helena me lo recuerda. Me aprieta más fuerte. Siento dolor.
—Ser demoníaco —me susurra—. Criatura del mal.
Me duelen las palabras, pero es verdad. Es este caos interno mío queriendo atrapar a otro más para alimentar mi vitalidad, mi juventud que se va acabando. Y luego, a solas, le digo que no, que no es eso, que hay algo ahí… algo que me ha puesto los vellos de punta.
Y me recuerda, terriblemente, a todos los seres de luz que he profanado, y nombra a esos dos seres sin luz que me han profanado a mí.
Quito su mano de mi hombro. Regreso mis ojos a los de él por un segundo y me mira de la misma forma en que yo lo miro: curioso, extrañado por el sentir que también palpita en su corazón y que no comprende. No entiende cómo es que me he colado en sus filamentos.
No es un amor verdadero. No es la sexualidad prendiendo fuego. Es el reconocimiento de dos almas que no encuentran paz en otros lados y quieren lo mismo de una manera caprichosa; que los hijos y el casamiento no se sienten tan lejanos al vernos a los ojos.
Al comprendernos, quizás, sí exista finísimamente la posibilidad de un futuro: sin el amor romántico de novelas y cuentos, pero sí con la realización de cumplir un deseo… que, a veces, nos quita el sueño a ambos.
Não me interessa as promessas, apenas faça quando quiser ou puder.
Palavras podem até seduzir,mas ações conquistam.
Não se pode querer a primavera sem antes aceitar o inverno.
Amor por conveniência, não serve, é confortável, mas não tem valia.
Nem toda história tem uma moral,mas tem seu fim.
MISAILO.
@texto_avulso
Você não se entregou por burrice, se entregou por esperança. Por vontade de sentir, viver, experimentar o que é gostar de alguém de verdade. Isso nunca é fraqueza. Isso é vida acontecendo.