y poquito a poco te vas acercando
al fuego a la llama que quema a las mariposas
azules y blancas entre las cenizas
las alas sin vida de vuelos suicida
Y poquito a poco me voy acercando del fuego que me estaba prohibido. Estoy abriendo la puerta que siempre quise evitar. Me estoy volviendo una otra que nunca he conocido, una extranjera que vive a dentro de mi. Hago cosas contra mis príncipes. Digo cosas que nunca habría pensado pronunciar un día. Siento cosas que pensé que no eran para mi, mis pensamientos me están controlando y hay que luchar. Tantas cosas nuevas que me dan miedo. Pero al fundo, en el corazón de la ola, cosas que me hacen sentir nueva. Ya no me siento la misma, me estoy deslizando, hacia donde? Hacia la derecha? Arriba? Eso no lo sé, lo más importante es que me estoy transformando.
Desde siempre me temo enormemente de la soledad, es mi peor enemigo. Pero en el temor mismo, siempre rechacé a todo lo que podía invadir mi independencia mental y mis sentimientos. Siempre sentí que las miradas estaban dirigidas hacia mi y que tenía que guiar mi vida según los demás, haciendo el equilibre con mi libertad personal.
Por la primera vez, me liberé realmente. He encontrado la llave de sentimientos míos y abre la pequeña basura que es mi corazón. Que raro, que extraño, dichas? De veras, si. Ya no puedo controlar todo lo que sale de mi y que se están poniendo en todo mi alma, en todo mi ser. Mi mente se está abrumando. Mi amor y mi admiración se estan creciendo como un árbol frágil, a pesar del advertencia que grita en mi mente. Mi corazón riegue con obstinación este árbol con palabras llenas de confianza y de felicidad sin dudarse que no durará y que la tierra puede ser menos fértil después de una herida. El árbol, con toda su joven savia y sus hojitas frescas, no sabe que, creciendo así, su caída será mas dolorosa y brutal al final. No puedo huir. Las raíces ya se establecieron en la tierra de mi corazón, como una quimera. Como voy a poder quitarlas sin rastros y sin cicatrices. Una nueva temor toma lugar de la antigua.
Así es la vida : creciendo y muriendo. Tal un círculo vicioso sin fin. Creo que la única solución es de aceptar y de prepararse para la lucha, con armas la esperanza y la confianza.. Pero como? La esperanza es algo que se esconde fácilmente en los rincones de mi ser y que se debe vigilar siempre para no perder de vista. Es lo que da dolor y lo que te mantiene viviente. Es lo que guia al mundo, pero también lo que lo destruye. Me siento como una mariposa morada, frágil, saliendo de su capullo, al descubrimiento del mundo con sus majestuosas alas vinculadas a su minúsculo cuerpo, como guía sus antenas y sus sentidos. Un mundo de libertad y de amor.
Mariposas, seres tan delicados, aquí las dedico mi pensamiento. Que vuelan con toda libertad y belleza como lo habría hecho! Que traigan felicidad y vida por los caminos donde sus alas laten con frenesí. Mariposas, que por su vuelo sigue la magia de la libertad y del amor.