El publico canta! Musica e identidad: el proceso es tan importante como la obra
Mas temprano este ano, lidere un cuarteto de cuerdas en un concierto en una galeria de arte, sobre el tema ‘arte emergente’. Con este termnio la galeria queria significar arte y artistas nuevos, y tambien artistas mas viejos los cuales, por motivos de genero, etnia y raza, han sido negados historicamente un lugar en las plataformas publicas mas establecidas.
Queria evitar el cliche de programar una serie de obras de compositoras femeninas, o no blancas, o no heterosexuales, etc. Esta forma de programar siempre me parecio una reencarnacion de los ‘15 minutos de fama’ de Andy Warhol: solo porque presentamos musica de mujeres en este concierto, o en esta serie, o solo porque hay 2 o 3 peliculas de consumo masivo donde los principales son personas negras (ver Marvel), esto no indica que un cambio mas grande o permanente este ocurriendo. Con este tipo de accion, si, una pequena traslacion de la ventana Overton ha ocurrido, pero no hay ninguna garantia que este pequeno movimiento no sea temporario, ni es indicativo de un cambio mas permanente. Lo que sucede en estos casos es que los grupos de poder han ‘permitido’ que estos ‘otros’ tomen un primer plano por un breve momento, mientras el verdadero control y poder permanecen intactos, sin pasar a otras manos.
En vez, me interesaba explorar mas en profundidad que podia llegar a ser eso ‘otro’ mas alla de la superficie. Individuos no blancos, no masculinos y/o no heterosexuales, y aquellos no pertenecientes a grupos establecidos mainstream del ‘Global North’ terminan haciendo arte y musica a traves de un proceso que se relaciona siumltaneamente con su entorno y con el establishment patriarcal blanco. Es la persona, tanto como el proceso que atravieza, lo que produce la obra final que termina siendo escuchada en estas arenas establecidas, las cuales han decidido, por un momento, y cada una por sus propias razones, abrir este espacio ‘inclusivo’.
Un concierto, entonces, simplemente ofreciendo una sucesion de artistas ‘emergentes’, contaria solo una parte de esta historia. Es importante para mi involucrar -lo mas posible- al publico en alguno de los procesos que fueron involucrados en la creacion de alguna de las obras a ser escuchadas. Entender algo sobre estos procesos, muestra un cuadro mucho mas completo que una simple sucesion de obras, llamadas temporariamente ‘emergentes’.
Como rioplatense, tengo experiencia de primera mano de lo que es no ser un hijo del Global North, a pesar de haber vivido en el mas de la mitad de mi vida. Tambien tengo experienca de primera mano de tener mi etnia negada por otros que solo ven mi color, y basado en el, deciden por mi cual debe ser mi etnia. Hacer suposiciones basado estrictamente en el color de piel es una de las manifestaciones mas comunes de racismo, y es algo que me sucede a diario, sin que el culpable se de cuenta.
Mi raza es blanca, mi etnia un tipo particular de latinoamericano. La musica rioplatense por excelencia es el tango, pero tambien, y mas aun, una mezcla inseparable de este con candombe, murga, folklore, y rock. La musica del rioplatense decididamente NO son otras formas de musica, igualmente mundialmente famosas que el tango, como bachata, cumbia (a diferencia de la cumbia rioplatense), salsa, samba, merengue, danzon, y rumba.
Nuestras estaciones son contrarias a las del Global North, y hablamos otro idioma europeo que el de los grupos de poder dominantes. Debemos cruzar el ecuador y un oceano, quienes estamos, o tenemos familia, en Europa invirtiendo grandes cantidades de dinero y tiempo cada vez que queremos rescatar unos pocos dias preciados cada tantos anos con nuestros seres queridos. El Rio de la Plata es un lugar remoto, aislado. Y sin embargo, paso por blanco, aparentemente en mi elemento dentro del ambiente reinante de musica clasica, mi verdadera identidad invisible.
Esta malainterpretacion da lugar constantemente a situaciones donde se me ve o bien demasiado blanco para los propositos ‘inclusivos’ de organizaciones predominantemente blancas (y para sus fotoshoots), o no suficientemente blanco para formar parte de los grupos de poder. Estas dinamicas informan mi vida, y consecuentemente toda mi produccion artistica, asi como mi relacion con agentes, promotores, managers y editores. En mi caso, me he enfocado, entonces, no en lo que nos separa, sino en lo que es universal y nos hace humanos.
Porque entiendo estos obstaculos de primera mano, siento la necesidad, de alguna forma, de traer a la superficie algo de los procesos, tanto como las obras de estos compositores, asi el publico siente en carne propia algo de como estas obras fueron forjadas.
Logramos esto a a traves de cantar juntos.
La obra principal fue el cuarteto ‘Americano’ de Dvorak, elegido por tener sus melodias basadas en la escala pentatonica, ligada a los ‘spirituals’ de los esclavos negros de EEUU. Esta fue precedida por el spiritual anonimo ‘Deep River’, en un arreglo mio para cuarteto de cuerdas basado en la armonizacion de Harry T. Burleigh. Entre Burleigh y el 1er movimiento de Dvorak, el publico canto una improvisacion pentatonica liderada por mi.
El trafico pedagogico entre estos dos compositores en los 1890s era en ambos sentidos. Oficialmente, Dvorak era el director del recien fundado Conservatorio Nacional de Musica en Nueva York. Extraoficialmente, Burleigh introdujo a Dvorak a incontables melodias negras, de la misma forma que todos quienes conocen esta musica lo han hecho: cantandoselas. La musica que Dvorak conocio en EEUU de los indios nativos americanos, y de los esclavos negros, versiones de las cuales incluyo en su musica contemporanea (la sinfonia ‘del Nuevo Mundo’, la sonatina para violin y piano, el concierto para cello y orquesta y este ‘Cuarteto Americano), todas tenian las dos mismas caracteristicas fundamentales: 1. Dvorak las conocio a traves de la tradicion oral y 2. eran pentatonicas.
Musica pentatonica -musica basada en una escala de 5 notas- no es exclusiva de los pueblos de Norteamerica; muchas culturas en el mundo tienen musica de base pentatonica. Pero para el compositor de minoria etnica bohemia Dvorak, quien habia integrado exitosamente en sus obras de musica ‘culta’, musica folcorica (no pentatonica) de su region, el ver que lo pentatonico era un rasgo tan ubicuo en estas musicas folcloricas americanas, fue razon suficiente para adoptarlo como un sello, en sus reinterpretaciones para sus propias obras compuestas durante su breve estadia en los EEUU.
El concierto comenzo con ‘Deep River’. Luego me levante, puse el violin en mi silla, y le ensene al publico, a traves de un juego, la escala pentatonica. Inmediatamente improvisamos juntos. A esto le siguio el cuarteto de Dovrak. El publico reconocio instantaneamente la naturaleza pentatonica de las melodias de este, habiendo sido minutos antes expuesto a este tipo de musica, y a su aprendizaje de exactamente la misma forma en que Dvorak lo aprendio de Burleigh: en forma oral.
El cuarteto de cuerdas de Dvorak luego recibio dos visitas sorpresa entre sus movimientos: dos obras de compositoras vivas, femeninas, de etnias poco representadas.
Primero, un trio por una compositora de britanica de ascendencia de Sri Lanka, que habia sido puesta al tanto de los objetivos y metodos de este concierto. Peninpanayagam compuso una obra especialmente, usando exclusivamente la escala pentatonica, con una salvedad. ‘We Folk Disquieten’ (’Nosotros, los Pueblos, Inquietamos’) traza graficamente las voces dispares mas simultaneas, que estan ocurriendo en el mundo entero hoy, en pos de igualdad de genero y razas, y en defensa de nuestro ambiente (cada una representada por un instrumento tocando su propia escala pentatonica), hasta una culminacion donde las voces, ahora aunadas, muestran el poder que puede tener un pueblo global unido.
Segundo, ‘Piramides en un Paisaje Urbano’, por la mexicana Syrse, incorpora instrumentos precolombinos al cuarteto de cuerdas, creando una mezcla tipicamente (para quien puede reonocerla) mexicana. Al principio, nos preguntamos porque estos instrumentos extranos han irrumpido en una forma tan tradicional y establecida como es el cuarteto de cuerdas. Pero luego nos damos cuenta que las piramides y los instrumentos precolombinos son quienes estaban ahi antes, y es la civilizacion occidental la que invadido alrededor de ellos. En este marco, los ancianos instrumentos el ayoyote, la maraca y la ocarina se convierten en un grito de identidad, una voz que clama ‘aun rodeados y casi ahogados, aun estoy aqui’. La identidad contemporanea mexicana es, y por mucho tiempo ha sido, tal compleja amalgama.
Como se explico anteriormente, esto no fue un caso de programar una obra de una compositora viviente latinoamericana (o de Sri Lanka) por el hecho de anadir otra obra de alguien ‘emergente’ por su novedad o etnia, sino que se trata de entrar dentro de la perspectiva de quien ha surgido desde las mismas ciudades donde esta invasion cultural tomo lugar, y las consecuencias de tal dinamica sobre la identidad propia hoy.
Para terminar el concierto, nuevamente descanse mi violin y guie al publico, acompanados esta vez por el trio de cuerdas, en cantar una de las melodias mas famosas de Dvorak, la (casi) pentatonica melodia del 2o movimiento de la sinfonia ‘del Nuevo Mundo’.
Analizando a posteriori el ensayo y concierto, puedo decir que tanto a los ejecutantes como al publico se le presentaron una serie de desafios.
El desafio mas grande para los musicos fue entender como iba a funcionar el tema de que el publico cantara, y su rol en esta parte. Durante el ensayo lucharon con lograr no hacer fluir la pieza, como es normalmente el objetivo primario, dado que yo habia anticipado (correctamente) que el publico podria necesitar detenerse aleatoreamente y sin aviso, en cualquier nota para afirmarse un poco mas en ese momento. En lugar de tocar la pieza como normalmente, los musicos se encontraron que Tiempo, el factor mas fundamental de toda obra musical (mas aun que las notas) estaba siendo alterado en otra dimension, forzandolas a adaptarse a un nuevo paradigma. Las notas en si eran tan sencillas que cualquier estudiante de 1er ano podria tocarlas.
Las nuevas obras y nuevos instrumentos presentaron tambien desafios, pero estos fueron mucho mas manejables. Si bien tecnicamente eran enormemente dificiles, estos desafios entraban enteramente dentro de ‘lo usual’, y los musicos no requirieron del mas minimo esfuerzo de imaginacion a niveles filosoficos mas profundos para encontrarle la vuelta.
El publico reacciono aun mejor de lo que habia anticipado. Quiza ayudados por estar en un lugar menos tradicional como una sala de conciertos (si bien dentro de un marco oficial de una gran organizacion cultural del Reino Unido), y con una copa de vino en la mano, se sumaron inmediatamente a la propuesta ludica de cantar, sacando tanto mas provecho de la situacion gracias a lo que invirtieron en ella.
Es posible que publicos en ambientes alternativos estan mas abiertos a elementos inesperados. Sin embargo, publicos usuales tambien muestran avidez en ir mas alla de la oferta basica de conciertos: vienen a charlas pre-conciertos, se suman a suscripciones y otros grupos, y generalmente despliegan curiosidad, asi que evidentemente hay apetito alli tambien, para ofertas de este estilo.
Evite musica rioplatense a proposito, porque esto no se trata de mi: se trataba de arte y artistas emergentes, y lo que eso puede significar. Si la musica en si era rioplatense, de Sri Lanka, mexicana, checa, o de los negros esclavos de los EEUU, o de otra parte enteramente diferente, era irrelevante.
Una persona del publico mostro gran reticencia durante el concierto. Se nego a cantar en la improvisacion, y se le veia expresar desagrado cuando la musica contemporanea irrumpia en el armonioso Dvorak. Sin embargo, cuando al final todos los elementos se conjugaron, integrandose en el momento en que el publico canto con los musicos profesionales, en otra melodia, famosa, que unia el hilo conductor de todo el evento, alli esta persona por fin sucumbio, y se largo a entonar la musica con todos los demas presentes. Habiendo viajado juntos por aguas tanto conocidas como extranas, los ejecutantes y el publico se convirtieron en uno, y en ambos, simultaneamente.
Continuare tocando y dirigiendo conciertos que miran mas en profundidad, que invitan a la introspeccion; conciertos que nos hacen preguntarnos, y crecer; conciertos que no perpetuan el status quo, cuando el status quo esta equivocado. No voy a darle a grupos negros, o rioplatenses, o a nadie, sus 15 minutos. Solo me subire al escenario para que cuando me baje de el, todos hayamos sido cambiados, aunque sea en pequena medida, para mejor.