Unexpected Gift | Neji Hyuga
Sinopsis: Un simple regalo tiene más implicaciones de lo que parece, sobretodo cuando viene de la familia más tradicional del pueblo. ¿Que hace el prodigio cuando su familia finalmente parece aceptar a su pareja?
Contenido: Fluff. Neji x OC (Sora). Relación Establecida. Lovers. SFW.
N/A: Tengo una obsesión con Neji y no pude evitar crearle un OC. Escribir x Reader no esta en mi sistema TT
Sora llevaba un rato observando el paquete sobre su mesa. Sin embargo, no importaba cuanto repasara el contenido una y otra vez, seguía sin saber qué hacer con él.
Solo el envoltorio había sido ya un mal presagio, una caja grande de un blanco casi insolente con un lazo lila en medio. Era evidente de donde provenía, aparte de que un empleado de los Hyuga lo había entregado en persona esa mañana.
Quizás no debió haberlo recibido para empezar, pero era demasiado tarde para eso. Ya estaba abierto y expuesto ante sus ojos, no podía fingir no haber visto el vestido nacarado de intrincados patrones, ni el reluciente broche del clan Hyuga que reposaba sobre la tela. Sobre todo porque eso es lo que había estado haciendo los últimos treinta minutos.
El sonido de la puerta abriéndose la arrastró fuera de su trance. Sora se giró hacia la entrada para ver a Neji entrando sin ningún rastro de preocupación en su rostro. Tampoco parecía saber nada, pero su mirada fue inequívocamente de ella hacia al regalo en el centro de la sala.
—Eso debería preguntar yo —contestó Sora, tomando el broche Hyuga para enseñarselo— ¿Qué te parece?
Neji avanzó hasta estar a su lado, su atención en el contenido de la caja, de la misma forma que había encontrado a Sora. Solo que su visión era distinta, él no tardó demasiado en agacharse para sentir la textura de la tela, ni pasar la yema de sus dedos por los patrones en hilo plateado.
Sora lo miro hacerlo como si se tratara de un ritual extraño que nunca se le pasó por la mente. Una mueca poco sutil marcó su rostro.
—Ni siquiera me estás viendo —reclamó, justo cuando Neji se volteó apenas hacia ella, antes de seguir explorando el contenido.
—Y de todas formas sé cómo me estás mirando.
—No voy a usarlo. No debería. Ni lo pien-
—Te quedaría bien —interrumpió Neji, ahora sí girando por completo. Sora parpadeó unos segundos antes de recomponerse— Deberías probartelo.
Neji apoyó una de sus manos en la rodilla desnuda de Sora, las yemas de sus dedos trazando círculos distraídos sobre su piel. Sora resopló divertida pero, sin darse cuenta, su cuerpo ya se estaba relajando.
Simple y sencillo, casi sin inmutarse, como siempre en Neji Hyuga. Pero Sora no era alguien que cayera con facilidad, ni siquiera cuando su toque era suave y claramente un distractor.
—Porqué sabes lo que significa.
En la mente de Sora era claro. En unos días habría un evento social en Konoha, una recepción para clanes y dirigentes de otras aldeas. Por supuesto, los shinobis y clanes respetables tendrían que asistir. Sora había recibido su invitación como representante de una división importante en el departamento de tácticas. Y como era evidente, el clan Hyuga no esperaba conseguir separar a Neji de Sora si es que ella estaría presente, así que por consiguiente pretendían hacerla parecer importante.
—No es solo eso —refutó Neji, su mirada insistente sobre la de ella, ya sin evadir— Puede que para ellos lo sea, pero no para mi. Lo sabes.
—Antes no te gustó cuando Hinata me ayudó a peinarme al estilo Hyuga.
Sora se rió, pero el sonido estuvo lejos de ser divertido, era más bien un gesto irónico. Estaba recordando la reacción de Neji, o en realidad la falta de ella, de esa vez que pretendía sorprenderlo al lucir un estilo más Hyuga.
—Esa vez lucías distinta, como si intentaras ser una Hyuga… En cambio, usando esto no serías una Hyuga, serías tú. Sin importar cómo luce o lo que pretende ser, lo harias tuyo, —explicó Neji, su mano apenas subiendo por su pierna— y me gustaría verte así.
—Suena conveniente para ti.
Esta vez Neji dejó vagar sus ojos hacia su regazo, donde la yema de su pulgar repasaba uno de sus lunares. No hizo ademán de decir nada.
—No tengo nada que decir —respondió, su mirada ya en ella de nuevo—, si es conveniente.
Sora suspiró, más divertida de lo que quería admitir. Se recostó en el sofá, solo observándolo por unos minutos, luego se inclinó lo suficiente para enredar sus brazos alrededor de su cuello fingiendo desinterés.
—Está bien —empezó Sora, mientras sus dedos se deslizaban por su cabello—, me lo probare. Si me gusta… voy a pretender que no tiene implicaciones políticas.
—Es un simple vestido. No va a cambiarme. Además, le haré saber a Hiashi que esto no significa nada. No es un problema, ¿no?
Ahora fue turno de Neji de negar.
—Ni uno, me parece justo.
Sora se movió hacia el borde del sofá, de manera que Neji tuvo que enderezarse y sus manos fueron a ambos lados de su cadera. Puede que quizás contuviera la respiración.
—No deberías lucir tan contento —añadió ella, su rostro a centímetros ahora—, te hace ver culpable.
—No me siento culpable —repuso Neji, demasiado rápido. Sora ni siquiera parpadeó—, bueno, quizás un poco…
Eso terminó por sacarle una sonrisa a Sora, justo antes de cerrar la distancia y darle un beso en la comisura de su boca. Luego otro, sobre sus labios, menos superficial que el anterior. Neji se encontró correspondiendo antes incluso de tener un pensamiento coherente al respecto. No lo necesitaba.