IN MEMORIAM
Todas las paredes de la habitación estaban cubiertas por los delgados rayos de luz incandescente que provenían del exterior de la ventana, en especial, de los estambres de una delicada amapola mutante que crecía misteriosamente en el jardín.
El portátil, en el que me encontraba trabajando, empezó a titilar furioso, como si una peligrosa falla de electricidad estuviera ocurriendo; transfigurando a la habitación en un espacio luminoso donde era difícil fijar la mirada para distinguir los objetos.
A pesar de ello y ante la luz ardiente que nublaba mi vista, alcancé a divisar cómo mi Tumblr, mi Dolce Amapola, estaba siendo abducida por la flor más bella que había inspirado su existencia; dejándome desconcertada y con la certidumbre de que aquella luz de desconocida procedencia, estaba absorbiendo a mi más honesta creación, hasta lograr desaparecer cada nuevo post de mi primera gran obra digital y cada pensamiento que se pudiera tropezar en el tráfico de mi confusa mente.
Así, tras algunas lunas que se volvieron a presentar, y ante la tristeza por la inesperada perdida, pude constatar que a diferencia de la mayoría de abducciones que se desarrollan bajo los episodios de captura, examen, excursión, teofanía y regreso, la Dolce Amapola no volverá, ya que sus pétalos recorrerán y se desvelarán bajo la forma de las estrellas hasta llegar al sol.
Por ello, la decisión ha sido tomada, dando como consecuencia un nacimiento de enormes proporciones. Una revelación y una oportunidad para retomar la esencia de la amapola que esta vez va a delirar por Francia, donde conseguirá resucitar las texturas a las que les haríamos el amor y otras locuras más a las que besaba, adoraba y magnificaba.
La Doux Amapola ya se ha puesto de pie para que la puedan llenar de sus caramelos y escupitajos en: http://douxamapola.tumblr.com/
*PAULA ALEJANDRA ROJAS RODRÍGUEZ
PD: No sé si detrás de la abducción de mi dulce amapola estén implicadas inclementes figuras del gobierno o mediocres administradores de la presente red social. Lo único que sé es que desquebrajaron su alma hasta dejarla reducida a nada. Repito: la Dolce Amapola no volverá. Así que si necesita dejarle una salva de aplausos o empujarla hacia el abismo con una interminable diatriba, por favor, escríbale a la Doux Amapola.
¡Gracias, gracias, gracias!
*©PARR











