Podrás ser mejor que muchos en lo que hagas: escribir, cantar, pintar, dibujar, enseñar, bailar, rapear... Pero todo tu talento se lo debés a Dios, y para Su gloria, en servicio a tu prójimo, no para tu beneficio personal. Y no está bueno que andes menospreciando, rechazando o tratando mal (de cualquier manera, obras, palabras) a quienes te aman (familia, amigos) y te desean lo mejor. Para ser árbol, primero tuviste que ser semilla. Para ser mariposa, primero tuviste que ser oruga. Para que Dios te limpiara, primero estuviste sucio. Entonces... Sé humilde y agradecido. Sé amoroso y tratá bien a los demás. Las bendiciones, dones y talentos que recibiste, te fueron dados por gracia, no por mérito propio. Y todavía estás vivo porque Dios así lo quiere, no por cuenta tuya. Jesucristo nos ordenó que tratemos a los demás como nos gustaría que los demás nos traten a nosotros. Y el apóstol Pablo, inspirado por Dios, nos dejó más que claro que sin amor somos nada. Absolutamente NADA. Además, «escrito está» que los soberbios, los que se exaltan a sí mismos, serán humillados; pero los humildes serán exaltados. En vista de todo esto... ¿Qué tal si te examinás a vos mismo? ¿Humilde o soberbio? ¿Agradecido u olvidadizo? ¿Amor o la absoluta nada? Esta reflexión es para vos, querido lector. Y para mí también. #Humildad #Amor #Reflexión #Escrito #Examen #Ser #Nada #Inspiración #Inspirado #Iglesia #Biblia #Dios #Culto #Ministerio #Ministro #Siervo #Servicio #Gloria #Prójimo #Sociedad #Persona #Talento #Don #Gracia #Mérito #Gracias #Agradecido #Memoria #Vida #Recordatorio (en Argentina) https://www.instagram.com/p/CI8dCRfpuG2/?igshid=s7cqp7zpln89


















